Las bolsas europeas han preferido esperar para reaccionar a la decisión de Estados Unidos de abandonar el pacto nuclear con Irán. A pesar del repunte del precio del petróleo,  una nueva subida de la rentabilidad del bono a 10 años estadounidense y la nueva petición de ayuda de Argentina al FMI, los inversores han mostrado que tienen ganas de seguir comprando.

El Ibex 35 ha conseguido aguantar la cota de 10.200 puntos en una sesión en la que las noticias han vuelto a venir del lado de la geopolítica. En concreto, ha subido un 0,52% y cierra en 10.221 puntos. A nadie ha sorprendido la decisión de Estados Unidos de salir del pacto nuclear que se firmó bajo la presidencia del antecesor de Donald Trump, Barak Obama. Irán se había convertido en casi una obsesión para el presidente de Estados Unidos y la acusación de Israel de que el país Árabe continúa trabajando para sacar adelante la bomba nuclear (que prácticamente nadie cree), ha dado al millonario la posibilidad de seguir adelante con su plan de volver a imponer las sanciones anteriores a la firma del pacto en 2015.

La conclusión inmediata ha sido un fuerte repunte del precio del petróleo de más de un 2% que ha llevado el precio del barril de brent por encima de 77 dólares el barril.  Emmanuel Painchault, responsable de Materias Primas en Edmond de Rothschild Asset Management, señala que “la decisión de Trump sólo ha agravado las tensiones. El resultado en los próximos meses será una caída de las exportaciones en Irán de entre 200.000 y 1 millón de barriles diarios respecto a la producción actual, que se sitúa en 3,8 millones de barriles al día, de los cuales 2,4 millones se exportan. Durante el período previo a las sanciones las exportaciones se redujeron en 1 millón de barriles”.

 

Petróleo

 

En su opinión, “queda por ver cómo reaccionan los clientes de las exportaciones de Irán. China e India representan cerca del 40% de las exportaciones, Corea del Sur el 14% y Turquía, Japón, Francia e Italia representan el 5-8% cada uno. Arabia Saudí tiene la capacidad para compensar parte del déficit en las exportaciones iraníes. China, mientras tanto, podría comprar más, ya que la demanda aumenta significativamente”, afirma. Para el gestor, el Brent debería cotizar entre 70 y 80 dólares en el corto plazo.

Con la subida del precio del petróleo, han sido las compañías petroleras como Repsol, las que han dominado las subidas durante la sesión. La petrolera española ha sido la segunda empresa del selectivo que mejor se ha comportado durante la jornada al cerrar con subidas del 2,54% y sigue en máximos históricos (ajustado por dividendos).  e hecho, el FTSE 100 se ha convertido en el mejor índice europea gracias al repunte de las petroleras ya que la ponderación de este sector en el selectivo es mayor que en otros mercados.

Sin embargo ha sido Bankinter la que más ha avanzado, apuntarse un 3,15%. Por el contrario, Meliá Hotels, que tras publicar resultados el miércoles al cierre ha sido la empresa que más ha caído hoy cediendo un 2,90%.  Entre las grandes, Santander ha un subido un 0,95%, BBVA ha avanzado un 0,74% y Telefónica se ha revalorizado un 0,11%.

La incertidumbre geopolítica se ha traducido en fortalecimiento de la divisa americana que ha llevado al EURUSD al nivel de 1,186 unidades y a la rentabilidad del bono a 10 años americano por encima de la cota del 3% en algunos momentos de la sesión.

Pero no ha sido el conflicto con Irán el único problema para los mercados. Argentina, que lleva días intentando contener el desplome del peso por la subida del dólar ha tenido que volver a pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). Paul Greer, gestor de Fidelity, explica que el país sudamericano ha llegado a este punto en gran medida por el fortalecimiento de dólar y el aumento de la rentabilidad de la renta fija estadounidense. "Como sucede con los pájaros enjaulados que sirven de alerta de gas grisú en las minas, lo de Argentina es una llamada de atención a los inversores posicionados en mercados emergentes con fundamentales débiles. “Este tipo de activos no se llevan bien con un dólar cada vez más fuerte. La reciente situación de precios ilustra lo rápido que puede cambiar el sentimiento del inversor”, afirma Greer.