Los miedos a una extensión de la crisis crediticia en EE.UU extienden su sombra y el Ibex 35 arranca la última sesión de la semana con nuevos retrocesos. Se deja un 1,05 por ciento y pierde la cota de los 14.400 puntos, al bajar hasta los 14.393. La caída de 300 puntos de Wall Street y el descenso de las bolsas asiáticas se deja notar sobre el ánimo de los inversores, que no se dejan convencer por los resultados empresariales. Compañías como ACS, Fenosa o BME han presentado sus cifras semestrales. Ninguno de los 35 componentes del Ibex 35 logra escapar de los números rojos.
La renta variable española extiende sus retrocesos de la última jornada y pierde los 14.400 puntos, cuando el nivel crítico que vigilaban los analistas técnicos eran los 14.600 puntos. Las ventas se extienden, con cierto nerviosismo y las razones llegan del otro lado del Atlántico. No son nuevas. Los temores a una ralentización económica en EE.UU, junto a una crisis en el mercado del crédito, han provocado una oleada de ventas que se extiende por todas las bolsas mundiales. El pesimismo se ha acrecentado debido a que las ventas de inmuebles nuevos en EE.UU han caído 6,6 por ciento y, además, los pedidos de bienes duraderos aumentaron menos que lo previsto (+1,4 por ciento) con una debilidad inesperada en los bienes de inversión. Con este panorama sobre la mesa, los inversores se decantan por las ventas, aunque del "pánico inicial" se va pasando a una cierta moderación de las órdenes de venta a medida que pasan los minutos. Los retrocesos más abultados son para Gas Natural, que se deja un 3,6 por ciento, seguido de Acciona, con caidas cercanas a los tres puntos porcentuales. Más compañías, como Gamesa, Repsol, Cintra o Sacyr Vallehermoso retroceden en los primeros compases del día más de un 2 por ciento. Entre los pesos pesados, y al margen de Repsol, los mayores descensos son para la operadora Telefónica, que muestra una caida del 0,89 por ciento. Mientras, el Santander, que celebra una junta extraordinaria de accionistas para aprobar la ampliación de capital con la que abordar la compra de ABN Amro, cede un moderado 0,15 por ciento. Gonzalo Cantarela, analista Fundamental Independiente , apuesta por los dos grandes bancos, en particular por el Santander porque "está ridículamente barato", a pesar de que el BBVA "podría tener un movimiento corporativo". Cantarela estima que "un momento bueno de compra para la entidad cántabra es en los 13, con stop en los 12,60".