El Ibex 35 superó el 1.7% y marcó en los 8511 puntos su último precio. Una revalorización que tuvo como protagonistas a Bankinter e IAG, con subidas de más del 4%, y que llegó el día en que salieron al mercado las nuevas acciones – 11.500 millones, para ser exactos – de Bankia. ¿Comportamiento?  Pérdidas del 5% en su cotización, hasta los 0.5700 euros. En el mercado de deuda, la prima de riesgo se relajó hasta los 280 puntos básicos con un euro que descendió posiciones frente al dólar, hasta los 1.2857 unidades. 

Jornada de fuertes subidas en la renta variable nacional que firmó la sesión de nuevo por encima de los 8500 puntos. Una subida del 1.7% que, sin embargo, poco hace variar el escenario. Alberto Iturralde, analista independiente reconoce en el Encuentro digital que el mercado español “está especialmente débil y tiene toda la pinta, durante estos meses, de estar haciendo un techo para posteriormente caer. De ser así, yo me mantendría muy al margen y sólo cuando hayamos visto el mercado recortar fuerte, y se vaya formando suelo, podremos seleccionar valores”.

Los bancos, protagonistas de las subidas

Sin embargo, sí que parece que hay inversores dispuestos a comprar alguna que otra acción en la bolsa española. Ha sido el caso de Bankinter, que ha visto cómo sus títulos subían más del 5% , con lo que mañana comenzarán a cotizar desde los 2.8920 euros. IAG también consiguió reunir mayoría de posiciones compradoras y, al ritmo del 4.2%, marcó en los 3.3000 euros su último precio.

Una revalorización que tuvo a los bancos como principales protagonistas. Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG reconoce que "el sector bancario ha sido uno de los más alcistas en el día de hoy (la deuda periférica ha mejorado su comportamiento, con una buena subasta en Italia). El hecho de que la banca alemana vaya a necesitar menos capital, y la fuerte subida de los bancos británicos (tras no haber cotizado ayer), han apoyado también al sectorial".  De hecho, Banco Popular elevó en más del 3.7% el precio de su cotización – hasta los 0.6360 euros – con Banco Santander cerrando en los 5.5790 euros, tras una subida de más del 3% al cierre de la sesión. Unas compras que fueron algo más ligeras en su homóloga vasca. BBVA cerró la jornada en los 7.3300 euros tras una subida del 1.9%. Banco Sabadell subió un 1.5% en tanto que los títulos de Caixabank mañana comenzarán a cotizar desde los 2.7530 euros, tras una subida de más del 1.2% en la sesión.  

Una subida que compartieron el resto de pesos pesados. Telefónica se animó con un 1.5% de subida que le llevó hasta los 11.04 euros. Ibedrola elevó en un 1.6% el precio de su cotización, en los 4.3180 euros, mientras que Repsol consiguió subir más de dos puntos porcentuales, hasta los 18.3050 euros. Algo más livianas fueron las subidas de Inditex que, al ritmo del 0.2%, marcó en los 98.61 euros su último precio.

En rojo tan sólo dos valores, OHL y ACS. La primera despidió la sesión con pérdidas de más de medio punto porcentual,  que le llevaron hasta los 29.4200 euros por acción. Por su parte, la acerera recortó un 0.2%, con lo que mañana comenzará a cotizar desde los 21.9000 euros.

Y Bankia, acumuló órdenes vendedoras

Sin embargo, todas las miradas sobre Bankia, el día que comenzaron a cotizar los 11.500 millones de acciones – un 30% de las cuales proceden del canje de híbridos- con una penalización superior al 7%, que le llevaron hasta los 0.5580 euros. Los expertos reconocen que lo peor todavía está por llegar en el título pues los precios de la entidad no harán más que caer. Pingarrón reconoce que "la experiencia bursátil de la antigua caja de ahorros no ha hecho posible la obtención de plusvalías para sus accionistas (salvo casos muy aislados, la mayor parte ligados a la especulación cortoplacista, con abultadas subidas puntuales de doble dígito). Pero sí ha servido como medio para diluir la responsabilidad de su situación entre accionistas y titulares de preferentes y deuda subordinada, lo que ha permitido lreducir las necesidades de inyección de dinero público (limitando el incremento del déficit y de la deuda pública). En cualquier caso, era una imposición de la Troika contenida en el MOU del rescate bancario que fuese de esta manera".