El G-14, que agrupa a las principales empresas inmobiliarias españolas, advirtió hoy de que el sector de la construcción podría finalizar el año con 300.000 empleos menos si no se toman medidas para atemperar la crisis que vive. En un comunicado para valorar los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), la organización presidida por Pedro Pérez señaló que son previsibles "importantes reducciones" en el número de viviendas en construcción en los próximos trimestres, por lo que el incremento del paro en el sector "continuará y podría incluso verse acelerado". Además, según el 'lobby' inmobiliario, no hay sectores de relevo que puedan absorber esta destrucción de empleo.