El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) se financiará con 6.750 millones de euros procedentes de recursos públicos y 2.250 millones de las entidades financieras a través de las aportaciones de los Fondos de Garantía de Depósitos. Esto supondrá que el Estado aportará el 75 por ciento, mientras que las entidades pondrán el 25 por ciento restante de los 9.000 millones de capital inicial con los que contará este instrumento. La aportación pública procederá de recursos no utilizados del Fondo para la Adquisición de Activos Financieros, según explicó la vicepresidenta segunda del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega