La balanza corriente de la Unión Europea (UE) -que refleja el resultado de los intercambios con el exterior de bienes, servicios, rentas y transferencias- acumuló un déficit entre abril y junio de 55.100 millones de euros, lo que supone un descenso del 24% respecto al mismo periodo de 2008. Ese saldo negativo equivale al 1,9% del PIB de los Veintisiete, frente al 2,3% que representaba un año antes. En el primer trimestre de 2009, el déficit corriente de la UE se elevó a 58.200 millones de euros, ligeramente superior del registrado en los tres meses siguientes.