En la primera parte de este Informe se ha mencionado la actitud asumida por el Banco Central Europeo y los Líderes de la Unión Europea, de patear los problemas para adelante cubriendo los baches financieros de los países miembros con graves problemas presupuestarios y de endeudamiento público y privado, emitiendo euros para evitar "defaults" de deudas soberanas, y alimentando a un sistema bancario que está al borde de un colapso terminal.

Lamentablemente, poniendo en evidencia que los Líderes políticos del mundo occidental están inmersos en un laberinto del que no saben como salir, USA parece enfocar su propio problema de déficit fiscal siguiendo los cánones de la Unión Europea, lo cual sin ninguna duda llevaría a la única potencia supérstite al siglo XX a dar un paso adelante estando al borde del abismo fiscal.

Los Líderes políticos de USA suponen que las estrategias de la Unión Europea han funcionado, pero lo cierto es que en tres largos años de crisis europea, la situación no ha cambiado, salvo para los millones de ciudadanos de la Eurozona que han visto evaporarse sus posibilidades laborales, su status social, sus sistemas de salud y hasta sus patrimonios, producto de las medidas de austeridad y recortes presupuestarios implementados por los gobiernos europeos, absolutamente subordinados al Poder Financiero.

Finalmente y contra reloj el Congreso y Obama llegaron a un acuerdo que evitaría caer en el tan temido ABISMO FISCAL (Fiscal Cliff), pero con acuerdo o sin él, nada se ha solucionado, y las medidas propuestas son inocuas e inefectivas, y USA esta usando el mismo patrón de comportamiento empleado por los políticos de la Unión Europea para solucionar los problemas financieros y de crecimiento económico.

La estrategia y las tácticas que se aplicaron en Europa y ahora serán utilizadas por el Gobierno de Obama, no constituyen otra cosa que un círculo vicioso por el cual:

- Se coordinan reuniones y conversaciones
- Se hacen correr rumores de que se ha alcanzado una solución, incentivando a los mercados.
- Estas intervenciones verbales carecen de medidas concretas que provean soluciones
- No se da a conocer ningún detalle de los temas tratados en la reuniones
- Se espera que los mercados adviertan que nada se ha arreglado y se derrumben
- Se repite el proceso nuevamente
- La dirigencia política en USA ha comenzado a aplicar estas mismas tácticas que sirven para patear el problema del Abismo Fiscal hacia adelante sin proveer ninguna solución al mismo, ya que desde un punto de vista económico o fiscal, el acuerdo no contiene medidas de gran significatividad.

El incremento impositivo proveerá fondos adicionales por valor de USD 620 billones en los próximos DIEZ años, resultando en una mayor recaudación anual de aproximadamente USD 62 billones siendo que el déficit de USA se ha elevado a USD 1 TRILLON o más en los últimos 4 años. El recorte de gastos que completa el acuerdo sería solo de USD 15 billones, por lo que aplicando una simple operación matemática, queda muy claro que el azaroso acuerdo para evitar el Abismo Fiscal no tiene significtividad para resolver el problema.

De todos modos, conocido el acuerdo los mercados reaccionaron ante la noticia y se recuperaron del mismo modo que lo hicieron con los rumores de una solución de la deuda soberana de Grecia y otros anuncios que los Líderes Políticos europeos han dejado correr en los últimos dos años, utilizando esa intervención verbal en declaraciones y comentarios de muy dudosa verosimilitud.

La dirigencia política de Europa y USA ha perdido el rumbo, y la situación económica y financiera del mundo occidental está prendida con alfileres, mejor dicho por los USD 10 TRILLONES que los Bancos Centrales han inyectado en el sistema financiero desde que la crisis en Grecia comenzó. Simplemente esta enorme emisión de dinero es lo que viene impidiendo el colapso del sistema, mientras que los Políticos continúan con sus reuniones y negociaciones sin llegar a resolver o solucionar nunca nada.

Esta lamentable y perversa estrategia tal vez siga funcionando mientras los Bancos Centrales, con la Reserva Federal y el Banco Central Europeo a la cabeza, continúen comprando Bonos de Deudas impagables, pero cuando finalmente el mercado de Bonos se derrumbe, no tendrán el poder suficiente para impedir que la desintegración del sistema bancario y financiero se produzca, con consecuencias muy díficiles de imaginar.