El déficit de la balanza comercial del Reino Unido se incrementó en diciembre pasado hasta los 7.300 millones de libras (8.300 millones de euros), informó hoy la Oficina Nacional de Estadísticas. Se trata de la cifra mensual más alta desde enero de 2009 y es un jarro de agua fría para los inversores británicos y para el Gobierno que esperaban que el debilitamiento de la libra esterlina hubiera propiciado una reducción del déficit comercial.