El petróleo se negociaba a sus niveles más bajos en más de un mes este viernes en la apertura del mercado neoyorquino, tranquilizado sobre el transporte de las importaciones de crudo luego de la reapertura de oleoductos que debieron cerrarse el jueves. El barril de light sweet crude para entrega en enero se negociaba a 88,94 dólares, o 2,07 dólares menos que al cierre del jueves. Los operadores anticipan también un incremento del abastecimiento por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en su reunión del 5 de diciembre, que examinará sus niveles de producción.
Hacia las 14H10 GMT en el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de light sweet crude para entrega en enero se negociaba a 88,94 dólares, o 2,07 dólares menos que al cierre del jueves. Durante los intercambios electrónicos previos, había descendido a 88,52 dólares, un nivel al que no bajaba desde el 25 de octubre. La cotización del crudo había alcanzado el lunes 99,11 dólares el barril, perdiendo en consecuencia cerca de 10 dólares en Nueva York en cinco sesiones. El retorno a la normalidad en el norte, donde la producción se reanudó, llevó a los inversores a vender, porque ahora está claro que la oferta no será afectada por la explosión de los oleoductos, explicó Eric Wittenauer, analista de A.G Edwards. El jueves, los precios del crudo habían subido en sesión más de cuatro dólares en reacción a una explosión en el Estado de Minnesota (norte), que afectó a una red de oleoductos, propiedad del grupo canadiense Enbridge, que maneja cerca de 15% de las importaciones de crudo en Estados Unidos. Tres de los cuatro oleoductos fueron ya reabiertos. Los inversores -tranquilizados temporalmente en relación a la oferta de crudo en Estados Unidos- centran ahora su atención en la reunión de la OPEP el 5 de diciembre en Abu Dhabi. El mercado parece haber integrado la probabilidad de un incremento de 500.000 barriles diarios en las cuotas de producción del cartel, según los analistas.