Esta medida se uniría a un plan de similares características, cifrado en 1,3 billones de yenes que anunció el BOJ el pasado mes.

Estas ayudas intentan reducir el alcance de la crisis crediticia antes de marzo, fin del año fiscal japonés.


El gobernador del BOJ, Masaki Shirakawa, advirtió recientemente que el banco central no asumirá riesgos con estos créditos y no aceptará deuda de empresas pocos solventes que puedan acabar declarando la bancarrota, lo que podría ahondar en los problemas de las entidades financieras japonesas.

El BOJ exigirá como condición que las empresas se comprometan a recomprar sus emisiones de deuda.

Según analistas consultados por la agencia Kyodo, en esta reunión el banco central ampliará las ayudas con la compra de bonos de las empresas, deuda a más largo plazo y por lo tanto con mayor riesgo crediticio.

Asimismo, el BOJ revisará el crecimiento del Producto Interior Bruto de Japón para el año fiscal 2008, que concluye en marzo de 2009, a la baja.

Se prevé que las previsiones de crecimiento del 0,1 por ciento que se adelantaban en octubre den paso a una recesión del 1 por ciento en términos reales.

Sin embargo, el BOJ cree que la economía japonesa retomará el buen camino con un crecimiento para el año fiscal de 2010 de entre el 1 y el 1,5 por ciento.