La economía portuguesa mostró de nuevo en el mes de julio señales de ralentización con indicadores de consumo y de la actividad económica a empeorar por octavo mes consecutivo, según datos divulgados hoy por el Banco de Portugal (BdP). El informe de coyuntura del BdP precisa que el indicador del consumo cayó el 0,4% en julio, comparado con igual mes del año anterior, registrando la primera disminución en cinco años. El indicador sobre la evolución de la actividad económica cayó en julio, por octavo mes consecutivo. El pasado mes, éste indicador bajó para menos de 0,3 puntos porcentuales comparado con el mes de junio, el ritmo más bajo desde finales de 2003. El índice de confianza cayó de 95,1 registrado en el mes de julio para 93,2 en julio.