El Banco de Francia (BdF) prevé una contracción del Producto Interior Bruto (PIB) francés del 0,5% en el segundo trimestre del año, según su informe mensual de coyuntura en el que la institución revisa al alza su anterior previsión, que situaba la caída del PIB en un 0,6%.
El Gobierno galo contempla un retroceso del 3% en el conjunto del año 2009, pese a que sus anteriores pronósticos hablaban del 1,5%, como consecuencia de una brutal caída de la actividad en el primer trimestre del año. Para 2019, la previsión del Ejecutivo es recuperar la senda del crecimiento a un ritmo del 0,5%.

Por otro lado, el Banco de Francia señala que ha habido una clara mejora en el clima de negocios en mayo que, en el caso de la industria ha repuntado hasta los 81 puntos frente a los 75 de abril. "La actividad industrial en su conjunto se ha estabilizado en mayo", indica la institución. El descenso de la producción en bienes de equipo ha sido compensada con el aumento experimentado por el sector agroalimentario y el automóvil mientras que el resto de los sectores permanecen estables.

En cuanto a las previsiones de actividad para los próximos meses, el BdF asegura que siguen "orientadas a la baja" debido a las malas perpectivas en el sector de bienes intermedios y de equipo mientras que el resto de sectores deberían evolucionar mejor.

En mayo, la actividad de los servicios ha dejado de bajar, la caída de la demanda se ha ralentizado después de varios meses de descenso continuado y los precios han seguido bajando. Las previsiones de actividad y de demanda a corto plazo siguen siendo "desfavorables", advierte el Banco de Francia.