El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha alertado este jueves de que en el escenario actual pesan las incertidumbres por "el aumento del proteccionismo, la debilidad de los mercados emergentes y la volatilidad en los mercados".

Entre los países que el BCE sitúa en el radar de esta debilidad se encuentran Turquía y Argentina que este verano han sufrido importantes depreciaciones de sus divisas. "Deben contribuir de manera más decisiva a aumentar el potencial de crecimiento a largo plazo y reducir las vulnerabilidades", ha advertido Darghi.

El mandatario ha afirmado que las autoridades italianas han manifestado que van a cumplir con las reglas de la Unión Europea, aunque ha reconocido que el Gobierno formado por la Liga y el Movimiento Cinco Estrellas ha variado su discurso en varias ocasiones y ha advertido que debe pasar de las palabras a los hechos, y ratificarlo con sus presupuestos públicos. Sin embargo, Draghi ha comentado que no han visto "contagio todavía" en el resto de países por las incertidumbres generadas por Italia.

El Banco Central Europeo (BCE) se ha reunido este jueves en Fráncfort del Meno (Alemania) y ha mantenido sin cambios su hoja de ruta: no subirá tipos hasta "al menos" durante el verano de 2019 y a partir de octubre reducirá el ritmo mensual de las compras netas de activos a 15 millones de euros hasta el final de diciembre de 2018 cuando dejará su programa de compras.

El Consejo de Gobierno de la entidad ha decidido mantener los tipos de interés en los niveles actuales, es decir, las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito se mantendrán sin variación en el 0,00%, el 0,25% y el -0,40%, respectivamente.

Sede del BCE en Fráncfort del Meno (Alemania).

 

El banco central que preside el italiano Mario Draghi espera que los tipos de interés oficiales del BCE se mantengan en los niveles actuales hasta "al menos durante el verano de 2019" y en todo caso durante el tiempo necesario para asegurar el escenario de inflación del 2% a medio plazo.

En relación con las medidas de política monetaria no convencionales, el Consejo de Gobierno continuará realizando las compras netas de activos en el marco del programa de compras de activos al ritmo actual de 30 millones de euros mensuales hasta el final de este mes. Después de septiembre de 2018, reducirá el ritmo mensual de las compras netas de activos a 15 millones hasta el final de diciembre de 2018 y prevé que, siempre que los nuevos datos confirmen las perspectivas de inflación a medio plazo, las compras netas cesen a partir de entonces. 

El BCE prevé reinvertir el principal de los valores adquiridos en el marco de este programa que vayan venciendo durante un período prolongado tras el final de las compras netas de activos y, en todo caso, durante el tiempo que sea necesario para mantener unas condiciones de liquidez favorables y un amplio grado de acomodación monetaria, según señala la nota remitida por la institución.

El banco ha rebajado ligeramente las previsiones de crecimiento para 2018 y 2019, del 2,1% al 2% y del 1,9% al 1,8%, respectivamente, y ha mantenido en el 1,7% la de 2020. Y no ha tocado los pronósticos sobre la inflación: la entidad la sigue viendo en el 1,7% en 2018, 2019 y 2020.

En cuanto al crecimiento del PIB el transalpino ha manifestado que "los riesgos que rodean las perspectivas de crecimiento de la Eurozona aún se pueden evaluar como equilibrados".

"La fortaleza de la economía continúa respaldando nuestra confianza de que la inflación hacia nuestro objetivo continuará y se mantendrá incluso después de una liquidación gradual de nuestras compras de activos", ha apuntado el presidente del BCE, Mario Draghi.

"Nuestras medidas de política monetaria continúan apuntalando la demanda interna. El consumo privado se ve respaldado por los continuos aumentos del empleo, que, a su vez, reflejan en parte las reformas llevada a cabo en mercado de trabajo y el aumento de los salarios", ha señalado Draghi.

Sobre los países con alto endeudamiento público, como es el caso de España con el 98,3% de deuda sobre PIB o Italia, ha añadido Draghi que "la expansión requiere la reconstrucción de los colchones fiscales. Esto es particularmente importante en países donde la deuda pública es alta, por lo que se requiere el pleno cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento para salvaguardar posiciones fiscales saneadas".

El euro ha reaccionado con alzas del 0,57% hasta los 1,1692 dólares.