El banco alemán Deutsche Bank prevé una ralentización del crecimiento económico de España en los próximos años hasta un promedio del 2,8% anual hasta 2020. En un informe publicado hoy, Deutsche Bank explicó que la disminución del crecimiento se deberá a la caída de la inversión en bienes de capital y en el sector inmobiliario. La entidad consideró que la inversión en bienes de capital "caerá antes o después", aunque "no es probable que se produzca por ello una gran crisis".
Respecto al sector inmobiliario, pronosticó una ralentización de la inversión en construcción que frenará el crecimiento del PIB en los próximos años, ya que "el precio de las viviendas es menos asequible". No obstante, el banco explicó que "el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) per cápita se mantendrá varios años por encima de la media del 2% previsto para la zona del euro hasta superar el nivel de Italia y Alemania en 2020". Deutsche Bank dijo que el auge del sector inmobiliario y el incremento de la inversión en bienes de capital han sido la consecuencia del crecimiento económico de España, junto con el déficit de balanza por cuenta corriente y el superávit público. El banco atribuyó la bonanza económica de España en los últimos años al aumento del número de empleados, la mejora de la cualificación de la mano de obra, la apertura económica mediante las inversiones españolas en el extranjero y el crecimiento de la inversión en investigación y desarrollo (I+D). "Estos factores indican que el riesgo de recesión es mucho más pequeño de lo que frecuentemente se supone", dijo la entidad. Además, añadió que "el éxito económico de España está muy arraigado y va más allá de las transferencias de los presupuestos de la Unión Europea (UE) y la convergencia de los tipos de interés por la pertenencia a la Unión Económica y Monetaria (UEM)". Deutsche Bank afirmó que el incremento del número de trabajadores se ralentizará en los próximos años pero que "el aumento de la cualificación de la mano de obra sostendrá la tendencia alcista del PIB español en el futuro". El banco indicó que España tendrá una economía más abierta, ya que "las empresas españolas son cada vez más activas en el extranjero y el Gobierno apoya estas actividades de forma explícita". Además, explicó que el país reducirá la distancia respecto a la UE en I+D "gracias a que el superávit público ha proporcionado medios financieros y el número de licenciados universitarios ha crecido sustancialmente".