La Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV) está interviniendo en las bolsas chinas de Shanghai y Shenzhen para evitar que se produzcan fuertes caídas tras el terremoto de la provincia de Sichuan. La CRMV interviene en las bolsas desde el miércoles pasado, dos días después de producirse el terremoto. La comisión pidió a las gestoras de fondos que apoyen al mercado, limitando el comercio de acciones, para evitar que los parqués se desmoronen.
Esta es la segunda intervención del organismo regulador en tres semanas, después de que en abril pusiera en marcha varias medidas , la más reciente reducir del 0,3 al 0,1% el impuesto sobre el comercio de acciones, lo que provocó en Shanghai el mayor aumento diario registrado en seis años (9,29%, el pasado día 24). Al menos tres gestoras de fondos recibieron llamadas de la CRMV pidiéndoles que eviten un excesivo intercambio de acciones. "No nos dieron una orden directa (de no vender acciones), pero parecía que el organismo regulador nos estaba solicitando que no nos deshiciéramos de las acciones en ese momento crítico", declaró el responsable de una de las firmas, instalada en Shanghai. "Si los funcionarios siguen haciendo eso, no vamos a ser capaces de hacer nuestro trabajo", añadió. El índice general de Shanghai, el indicador de referencia de las bolsas nacionales, ganó un 0,37% el mismo lunes del terremoto, para perder un 1,84% el martes. Anteayer, día en que la CRMV comenzó a intervenir, el índice cerró un 2,73% al alza, gracias en parte también al buen momento que vivieron las constructoras, esperadas beneficiarias de la reconstrucción que deberá seguir al seísmo, aunque el indicador ayer volvió a caer un 0,55%. Las fuentes del diario independiente aseguran que varias gestoras recibieron órdenes del organismo regulador para que no vendieran acciones ya antes del terremoto, en abril pasado, aunque en el sector se teme que esto aumente los riesgos, al impedir que se puedan ajustar las carteras de inversiones según criterios propios. Para el analista Zhang Qi, de la corredora shanghainesa Haitong, es "una especie de consenso" entre todos los actores del mercado que el índice de Shanghai permanecerá estable durante cierto tiempo, a pesar de lo cual algunas gestoras han seguido intentando deshacerse de acciones. Los inversores esperaban un desmoronamiento bursátil después del terremoto, el peor desastre natural que sufre China en 32 años, ya que aumentará la presión inflacionaria y afectará a muchas firmas que cotizan en los parqués nacionales. Sin embargo, según una fuente del sector, la CRMV decidió actuar ante el temor de que el pánico provocase ventas masivas de acciones y una caída demasiado pronunciada dañara la "unidad social". Según las fuentes, el organismo regulador considera territorio seguro, hasta los Juegos Olímpicos de agosto, el espacio entre los 3.000 y los 4.000 puntos en el índice de Shanghai, e intervendrá si el mercado se sale de esa franja. Tras vivir su pero trimestre en 15 años, el índice general de Shanghai ha perdido un 30,9% desde el 1 de enero pasado, después de su recuperación, de un 10,95%, desde que se puso en marcha el corte impositivo sobre el comercio de acciones el pasado 24 de abril.