El índice que mide los inventarios mayoristas en Estados Unidos ha descendido por tercer mes consecutivo de forma inesperada, según los analistas. Esta caída tiene que ver con el crecimiento de la demanda, que volvió a subir en el pasado mes de junio. Se trata del tiempo más largo de caídas en los últimos cuatro años.

El descenso del 0,2% en las existencias de los distribuidores viene precedido de la bajada del 0,6% en mayo, que había sido la más grande en las últimas fechas, según informó el Departamento de Comercio en Washington. El pronóstico de la mayor parte de los analistas cifró en un 0,4% de aumento en los inventarios mayoristas. Por otro lado, las ventas subieron un 0,4 por ciento.

La caída de las existencias de automóviles, equipos eléctricos y hardware significa que las empresas tendrán que reponer los almacenes, debido al aumento de la demanda, lo que producirá un impulso para las fábricas estadounidenses.

Por otro lado, las existencias mayoristas de bienes duraderos, los que están estipulados para que duren tres años o más, han tenido pocos cambios en junio. Las ventas se incrementaron un 1,1%. En este sentido, la compra de automóviles se subió un 0,5%, lo que lleva a una caída del 1,5% en los inventarios. Es decir, la caída más grande en lo que va de año.

Las existencias de hardware se redujeron alcanzando la cifra más baja desde septiembre de 2009, mientras que las existencias de equipos eléctricos disminuyeron con los números más bajos desde diciembre de 2011