El precio de la vivienda en veinte ciudades estadounidenses ha caído en el año finalizado en mayo a su máximo en año y medio, síntoma de que el mercado inmobiliario norteamericano está en problemas.

El índice S&P/Case-Shiller de propiedades en 20 ciudades ha bajado un 4,5% desde mayo de 2010, de acuerdo con la información de Bloomberg. El descenso coincide con la media de los pronósticos hechos por los economistas encuestados por la cadena de finanzas americana.

El hundimiento de las garantías hipotecarias y la tasa de desempleo al 9,2% están pesando en el gasto del consumidor, que representa cerca del 70% de la economía.

“Los precios de la vivienda todavía tienen que encontrar un fondo” ha declarado John Herrman, estratega de renta fija en State Street Global Markets LLC en Boston. “Los compradores están muy prudentes. Están preocupados por la tasa de desempleo. Hay incertidumbre sobre las perspectivas económicas” ha añadido.

El precio no ajustado de las viviendas unifamiliares en las veinte mayores ciudades de EEUU aumentó en un 1%, respecto al mes anterior, el segundo aumento consecutivo.

"La preocupación es que gran parte de las ganancias mensuales son sólo de temporada", ha dicho David Blitzer, el presidente del Comité de Índices de S&P, en un comunicado. "Un incremento sostenido de los precios de la vivienda durante varios meses y los mejores resultados anuales deben ser vistos antes de que podamos confirmar la recuperación del mercado inmobiliario".

El indicador Case-Shiller se basa en un promedio de tres meses, lo que significa que los datos de mayo se han visto influidos por las operaciones en abril y marzo.

Diecinueve de las 20 ciudades en el índice mostraron una disminución anual, lideradas por una caída del 12% en Minneapolis. Washington mostró el único incremento, un 1,3% desde mayo de 2010.