La Comisión Europea autorizó hoy el aval concedido por Rumanía a la empresa automovilística Ford con el objetivo de poder obtener un crédito de 400 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI) en su planta de Craiova. Este préstamo cofinanciará el desarrollo de un motor que emita menos CO2. El Ejecutivo comunitario considera que esta garantía se ajusta a las normas europeas sobre ayudas públicas a empresas con problemas por la crisis financiera. En particular, Ford pagará una prima "adecuada" a cambio del aval y aportará al Gobierno rumano garantías suficientes para cubrir el montante total del crédito.