La petrolera británica BP ha informado hoy del cierre de un oleoducto y un gasoducto en Georgia como medida de precaución ante el conflicto que enfrenta a ese país con Rusia, aunque ha subrayado que ninguno de esos conductos ha sufrido daños. Georgia había acusado a Rusia de bombardear líneas de distribución de crudo en su territorio, si bien el Gobierno de Moscú ha negado ese extremo. Un portavoz de BP ha confirmado hoy que sus expertos han inspeccionado el oleoducto y el gasoducto cerrados hoy y "no hay informes de ningún impacto en esas tuberías".