El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, cree necesarios estímulos fiscales porque complementarían los esfuerzos del banco central para contrarrestar el debilitamiento de la economía. En su discurso ante la Comisión de Presupuestos de la Cámara de Representantes del Congreso de EEUU, Bernanke reiteró su compromiso de implementar recortes de tasas de interés "sustantivos"
de ser necesarios para hacer frente a la amenaza que presentan la fragilidad de los mercados financieros y la debilidad del empleo. Los comentarios de la semana pasada, similares a los emitidos el jueves, fueron interpretados como una señal de que la Fed reducirá su meta para la tasa interbancaria federal, probablemente en medio punto porcentual desde su nivel actual del 4,25%, durante la reunión del 29 y 30 de enero. La institución ya ha recortado esa tasa clave de corto plazo en 100 puntos base desde septiembre. Bernanke reiteró además que la Fed está "preparada para actuar de una forma decisiva y oportuna y, en particular, para contrarrestar cualquier dinámica adversa que pueda amenazar la estabilidad económica o financiera". Además, el funcionario reiteró que los riesgos de un debilitamiento en el crecimiento económico se han vuelto más pronunciados. Bernanke señaló que el sector de la vivienda probablemente eliminará más de un punto porcentual a la tasa de crecimiento del PIB durante el cuarto trimestre y "podría continuar siendo un lastre sobre el crecimiento (...) durante una buena parte de este año". Sin embargo, el funcionario enfatizó que la Fed continúa atenta a la inflación y a las expectativas sobre los precios. La tasa de inflación básica, que excluye los precios de los alimentos y la energía, "ha aumentado recientemente", dijo, debido a los efectos del traslado de los costos de la energía, al debilitamiento del dólar y a los precios más altos de los servicios financieros y médicos. No obstante, la inflación general y básica debería moderarse este año y el próximo, añadió. Bernanke discutió el jueves con más amplitud el estímulo fiscal, tema que hasta ahora había evitado tratar en público. "Concuerdo con que la acción fiscal podría ser útil en principio, ya que el estímulo fiscal y monetario podrían proveer en conjunto un soporte más amplio para la economía que las medidas de política monetaria por sí solas", dijo. Líderes del Congreso estadounidense se han reunido en los últimos días para elaborar un paquete de estímulo económico, cuyo monto giraría en torno a los US$100.000 millones. El estímulo fiscal está bien, indicó Bernanke, siempre y cuando sea "implementado rápidamente y estructurado de forma tal que sus efectos sobre el gasto agregado se sientan tanto como sea posible dentro de los próximos 12 meses más o menos". El titular de la Fed enfatizó que cualquier estímulo debería ser "explícitamente temporal" dado que Estados Unidos hace frente a "desalentadores desafíos presupuestarios en el largo plazo asociados al envejecimiento de la población, los aumentos en los costos de los servicios de salud, y otros factores". Bernanke ha advertido reiteradamente en el pasado a los legisladores acerca del efecto presupuestario de los crecientes gastos en los beneficios sociales, a medida que se jubilan alrededor de 78 millones de personas que forman parte de la generación nacida entre 1946 y 1964, o "Baby Boomers", y empiezan a recibir beneficios del sistema de Seguridad Social y del programa Medicare.