El titular de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, dejó en claro el viernes que aunque la economía global se halla en terreno más estable, no espera una recuperación económica rápida.
En un discurso ante un grupo de funcionarios de finanzas y de bancos centrales en Jackson Hole, Bernanke dijo que la "actividad económica parece estar estabilizándose en Estados Unidos y en el extranjero". Agregó que las perspectivas para un regreso al crecimiento en el corto plazo "parecen buenas".

Sin embargo, señaló que es probable que la recuperación económica "sea relativamente lenta al principio, con sólo un descenso gradual del desempleo desde los niveles elevados", dijo Bernanke.

El jefe de la Fed destacó que la economía global ha mejorado mucho desde la última reunión anual de dos días que la Fed de Kansas City organiza en Wyoming. "Desde la última vez que nos reunimos aquí, el mundo ha atravesado la crisis financiera más severa desde la Gran Depresión", dijo.

Sin embargo, señaló que los "desafíos críticos continúan". Como ejemplo de ello, destacó las tensiones actuales en los mercados financieros globales y las persistentes dificultades que enfrentan las empresas y los hogares para obtener crédito.

Los comentarios de Bernanke refuerzan la declaración de política monetaria que habían emitido anteriormente en el mes funcionarios de la Fed, en la que reiteraron los planes de mantener las tasas de interés en su rango récord mínimo cercano a cero durante un período prolongado. Algunos economistas en Wall Street creen que la recesión ha terminado, o que está llegando a su fin.

Sin embargo, los comentarios de Bernanke dejan en claro que aunque el pánico que invadió a los mercados financieros el otoño pasado ha quedado atrás, aún persisten desafíos significativos.

Al mismo tiempo, Bernanke argumentó que la agresiva respuesta mundial a la crisis financiera ha ayudado a moderar la recesión al estabilizar mercados financieros clave. Afirmó que sin esa sólida respuesta, la crisis habría sido mucho peor. Más firmas financieras importantes habrían caído y el sistema financiero global habría estado en un riesgo serio.

"No podemos saber con certeza cuáles habrían sido los efectos económicos de estos acontecimientos, pero lo que sabemos sobre los efectos de las crisis financieras sugieren que el debilitamiento global resultante habría sido extraordinariamente profundo y prolongado", indicó.