La entrada de Bildu en las instituciones hace pensar en un posible cambio de rumbo en los planes de integración de las tres cajas vascas. El presidente de BBK, Mario Fernández Pelaz, asegura estar 'dispuesto a discutir algunos términos de la operación', aunque ha reconocido tener el ojo puesto en la primera quincena del mes de septiembre para dar vía libre al proyecto.

En el marco de la semana de cursos organizada por la APIE en la Universidad Menéndez Pelayo, Mario Fernández ha reconocido que el resultado electoral 'podría plantear algún tipo de reticencias' en el proceso de fusión fría que mantiene BBK con Kutxa y Vital para pasar a ser un único banco. Sin querer entrar en valoraciones, Fernández considera que podrían llegar a dilatarse, de nuevo, los plazos puesto que los balances se realizan para cada uno de los semestres y una posible oposición de Bildu llevaría este proceso, al menos, hasta enero del próximo año.

En todo caso, ya 'existe acuerdo entre los tres presidentes' de las cajas para 'la creación de un SIP y la segregación de la actividad a una entidad que tenga naturaleza de banco', mientras que cada una de las actuales entidades mantendría exclusivamente la parte de obra social. 'La segregación se realizaría en vertical y las tres cajas se convertirían en accionistas', ha asegurado Fernández, que considera el proyecto 'excelente' y que daría lugar a 'la entidad más rentable del sistema financiero español'.

El presidente de BBK ha destacado el papel que las cajas han desarrollado dentro del sistema financiero español y considera que existe 'un prejuicio' sobre nuestras entidades en el extranjero. 'Si compara usted la cantidad de dinero público que ha entrado en España (por parte de las instituciones comunitarias) con algunos países de la Unión Europea, España es el país que representa un menor porcentaje de PIB. Mientras que Gran Bretaña ha emitido dinero público en bancos y ha nacionalizado bancos', ha explicado Fernández. Considera, además, que la prensa salmón anglosajona siempre interpretará de forma negativa cualquier noticia relacionada con las entidades españolas.

En el caso concreto de España, Fernández cuestiona las estrategias llevadas a cabo por entidades que han recibido dinero público en la medida en que esto 'debería servir para sanear y no para fomentar la competencia'. Insta, asimismo, al Gobierno a cambiar los consejos de dirección en caso de que el FROB intervenga.