Bankia prevé repartir entre sus accionistas más de 2.500 millones de euros en los próximos tres años, según incluye su nuevo plan estratégico 2018 – 2020. Asimismo, prevé alcanzar un beneficio de más de 1.300 millones en el último ejercicio de dicho plan, un 62% más que en 2017, y elevar su ROE (rentabilidad sobre fondos propios) al 10,8%, una vez ajustado a un nivel de capital del 12%.

En un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Bankia ha explicado que el reparto de 2.500 millones de euros en los próximos tres años entre sus accionista supone más que duplicar los 1.160 millones abonados en los últimos cuatro años.

Esta cifra, contemplada en el Plan Estratégico 2018-2020 anunciado hoy, es consecuencia de su intención de elevar al 45-50% el porcentaje de beneficios que va a destinar al pago de dividendo ordinario en efectivo y de reintegrar el exceso de capital sobre el 12% CET1 fully loaded.

Bankia presenta este plan estratégico después de haber cumplido todos los compromisos del plan anterior y haberse situado como cuarta mayor entidad financiera española. Desde 2013, el banco ha generado 635 puntos básicos de capital (CET1 fully loaded) y ha reducido en 11.000 millones de euros sus activos improductivos.

Con el nuevo plan, Bankia prevé seguir incrementando sus resultados con un mayor dinamismo comercial, continuar mejorando la calidad de su balance y avanzar en la retribución a los accionistas.

El beneficio estimado por el banco para 2020 supondrá un incremento del 62% sobre los 816 millones de 2017 (un 162% si se calcula sobre los 505 millones ganados incluyendo los ajustes realizados por la fusión con BMN).

Este aumento será consecuencia de mayores ingresos por incremento de los volúmenes de negocio y de la contención de costes, lo que dará lugar a que la ratio de eficiencia se sitúe por debajo del 47%, frente al 56% de cierre del año pasado. Incremento neto de 400.000 clientes particulares y 12.500 empresas.

Para incrementar los ingresos, la entidad prevé elevar un 5% la base de clientes particulares (400.000 más) y un 20% la de empresas (12.500 más), y mejorar sus cuotas de mercado en originación de hipotecas (del 7,3% al 10,8%), en crédito a empresas (del 6,9% al 7,7%), en préstamos al consumo (del 5,5% al 6,6%), en fondos de inversión (del 6,4% al 7,2%) y en medios de pago (del 8,1% al 9% en número de tarjetas de crédito), entre otros negocios.

De esta forma, el banco logrará cambiar la tendencia de su margen de intereses y lo incrementará un 29% y las comisiones aumentarán a un ritmo anual medio del 7%.

Con todo ello, el beneficio se elevará por encima de 1.300 millones en 2020, la rentabilidad sobre fondos propios (ROE) se situará en el 10,8% y la rentabilidad sobre fondos propios tangibles (ROTE), en el 11%, una vez ajustado al capital del 12%.

En caso de que la curva de tipos se acelere ligeramente sobre la previsión base del plan, el beneficio superaría los 1.500 millones, el ROE se situaría en el 12,2% y el ROTE, por encima del 12,5%.

Dado que el porcentaje de beneficios que se destinará al pago de dividendo ordinario (payout) oscilará en este periodo entre el 45% y el 50%, el beneficio por acción de 2020 se situará en torno a los 0,43 euros frente a los 0,26 euros de 2017. Si el beneficio se sitúa en 1.500 millones, ascenderá a 0,51 euros.

Por el lado del balance, la entidad prevé incrementar el saldo de recursos gestionados de clientes, tanto en depósitos como en fondos de inversión, planes de pensiones y seguros, así como el saldo de crédito, al tiempo que continuará la reducción de dudosos y de adjudicados, y elevará la tasa de cobertura.

Los mayores crecimientos en créditos se producirán en el segmento de empresas, donde se espera un aumento del saldo del 7,9% anual, hasta alcanzar los 41.500 millones en 2020 (sin contar improductivos), debido, entre otros factores, a la desaparición de limitaciones en créditos a empresas con acceso a los mercados y en compañías de promoción inmobiliaria.

El mayor volumen de créditos estará acompañado de una nueva reducción de los activos problemáticos (dudosos y adjudicados) de 8.800 millones, que dejará el saldo total en 8.400 millones de euros.

De esta forma, la ratio de activos problemáticos quedará por debajo del 6% (12,5% en 2017) en bruto y del 3% en neto, en tanto que la tasa de morosidad se situará en el 3,9%, la tasa de cobertura quedará en el 56% y el coste de riesgo (provisiones sobre riesgo crediticio) en 24 puntos básicos.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha destacado hoy que el “objetivo es convertirnos, en estos tres años, en el mejor banco de España, lo que significa, en primer lugar, ser el banco más rentable, eficiente y solvente entre los grandes del sector, y en segundo lugar contar con clientes más satisfechos, equipos más comprometidos y mayor reconocimiento social”, ha explicado.

“En definitiva, seguiremos contando con un modelo de fuerte generación de capital, lo que nos permitirá entregar a los accionistas más de 2.500 millones de euros en los tres próximos años”, ha anunciado Goirigolzarri, quien ha recordado que esto supondrá “un importante avance en la devolución de las ayudas públicas”.

Los indicadores técnicos de Bankia dan a la entidad una puntuación de 6,5 sobre 10, al considerar que se encuentra en fase de consolidación, con una tendencia bajista en el medio plazo pero alcista en el largo.