El beneficio después de impuestos del Banco Guipuzcoano en el primer trimestre de 2010 ascendió a 11,7 millones de euros, cantidad en línea con los objetivos presentados en la reciente Junta General de Accionistas, establecidos en un beneficio neto de 30 millones de euros para todo el ejercicio. En el mismo periodo el banco destinó 23 millones de euros a dotaciones y saneamientos, dentro de la política de máxima prudencia. La cobertura del fondo de insolvencia del Banco Guipuzcoano asciende al 77,1%, una de las mayores coberturas de mora de todo el sector y veinte puntos porcentuales por encima de la media.