La economía española creció un 2,8% en el primer trimestre como consecuencia del menor empuje de los distintos componentes de la demanda nacional y de la mejora en la aportación de la demanda exterior neta, según afirma el Banco de España en su Boletín Económica del mes de abril. Así, las estimaciones realizadas por el Banco de España apuntan a una "desaceleración más pronunciada" de la actividad en los tres primeros meses de 2008, y a un "ajuste más intenso" del sector inmobiliario, en un entorno de "mayor incertidumbre económica" derivada de la prolongación de las turbulencias financieras.