Las cifras de solicitudes de subsidio por desempleo en EEUU mostraron hoy un panorama ambiguo, con una caída de las nuevas peticiones hasta el nivel más bajo en dos meses, pero con un alza del promedio de las personas que siguen cobrando, hasta el nivel más alto en dos años.
En la semana que terminó el 5 de enero, según el Departamento de Trabajo, hubo 322.000 solicitudes del subsidio que pagan los gobiernos de los estados, 15.000 menos que en la semana anterior. En las últimas dos semanas se registró una disminución de 35.000 en los pedidos nuevos del subsidio, y el nivel de 322.000 es el más bajo desde la semana que terminó el 3 de noviembre. El promedio de solicitudes en cuatro semanas bajó en 3.000 y quedó en 341.000, el nivel más bajo en un mes. Este promedio se considera un indicador más adecuado del estado del mercado laboral, ya que compensa acontecimientos pasajeros como huelgas, inclemencias meteorológicas y días festivos. En la semana que terminó el 29 de diciembre, la cifra de personas que seguía recibiendo el subsidio por desempleo bajó en 52.000 y se ubicó en 2,7 millones. A pesar de esa disminución, el promedio en cuatro semanas de las personas que seguían cobrando el seguro de paro subió en 17.000 y llegó a 2,7 millones, la cifra más alta desde noviembre de 2005. En comparación con el mismo período del año pasado las solicitudes nuevas han subido un 7%, y el número de personas en el seguro por desempleo ha aumentado un diez%. Los economistas calculan que una cifra de solicitudes nuevas de 300.000 a 325.000 en una semana reflejan un saludable crecimiento del empleo, pero si las solicitudes superan por varias semanas el nivel de 350.000, la señal es de un debilitamiento del mercado laboral y más problemas para la economía. Las solicitudes nuevas representan la pérdida de puestos de trabajo, y el nivel de personas que permanece en el seguro de paro muestra cuán fácil o difícil es la obtención de un empleo nuevo. El subsidio por desempleo se agota después de 26 semanas de percibirlo.