Hoy la prensa informa sobre una posible fusión entre Gas Natural y EDP para crear un gigante ibérico del sector de la energía. Los analistas de Bankinter y Renta 4 analizan la operación.

Según publica Expansión, el presidente de Gas Natural, Isidro Fainé, ha viajo a China, donde ha mantenido contactos con Three Gorges el primer accionista de EDP, de la que tiene un 25%.

Renta 4 recuerda que Gas Natural desmintió que se estuviesen manteniendo conversaciones formales para una fusión pero parece una forma interesante de proteger el valor con la tendencia de consolidación que se espera en el sector en Europa.

Estos analistas están revisando su precio objetivo de Gas Natural y por el momento reitera mantener los títulos de la eléctrica.

Desde Bankinter recuerdan que en el frente internacional, Gas Natural está presente en Chile y México mientras que EDP tiene presencia en Brasil y en EEUU. Por el lado de los activos energéticos, Gas Natural tiene una presencia relevante en gas y carbón, mientras que EDP ha hecho grandes avances en renovables.

En 2016 Gas Natural tuvo un BNA de 1.347 millones de euros y EDP registró un BNA de 961 millones.

Estos analistas resaltan que la suma de EDP (12.000 millones de capitalización bursátil) y Gas Natural (20.200 millones) superaría en bolsa a Endesa (21.900 millones) y quedaría tras Iberdrola (43.000 millones).

En cualquier caso, explican, “se trataría todavía de contactos preliminares entre los accionistas, ya que de momento no hay ninguna alternativa corporativa madura para Gas Natural encima de la mesa”.

En la misma línea que Renta 4, Bankinter recuerda que también hubo rumores en el mercado hace unos meses acerca de una posible operación entre Gas Natural y Endesa.

El departamento de análisis de la entidad subraya que tras los enormes cambios tecnológicos en el sector (apagón nuclear en Alemania, apuesta europea con las renovables, caída en desuso de centrales convencionales) el sector parece ahora encaminado a un mega-proceso de concentración a nivel europeo.

Según indican, este proceso de concentración estaría encaminado a ganar escala y cambiar su estructura de ingresos, dando mayor peso a las renovables; compartir esfuerzos en la expansión internacional y mejorar la eficiencia operativa, materializando sinergias y reduciendo costes.

En esta línea, antes del verano el mercado barajó una posible operación a tres bandas entre Engie (antes GDF Suez), RWE e Innogy.

También hubo rumores de una posible compra de Innogy por Iberdrola.

“Cualquier movimiento corporativo de una gran eléctrica europea dentro de la UE, conllevaría inevitablemente la reacción del resto” añaden.