El comisario europeo de Asuntos Monetarios, Joaquín Almunia, considera demasiado prematuro comenzar a adoptar estrategias de salida de la crisis por parte de gobiernos y bancos centrales. Ahora sería el momento de estudiar estas opciones con vistas al futuro, ha añadido el comisario, quien descarta que la economía europea registre una caída libre durante la segunda mitad del año. 

El comisario europeo de Asunto Monetarios, Joaquín Almunia, destacó que existe déficit de transparencia entre los bancos europeos. Además adelantó que las inyecciones de capital estatal requerirían de la reestructuración del sector financiero comunitario, en un momento en el que el alza del crudo apunta a presiiones futuras para la inflación. Almunia también considera que Europa tendrá tendrá menor potencial crecimiento tras crisis

Joaquín Almunia, se mostró también a favor de desarrollar pruebas de estrés a los bancos europeos de manera coordinada de manera que sean comparables y que la información obtenida pueda llegar a los mercados para reducir la incertidumbre.

"En Europa todavía hay un déicit de transparencia sobre los balances de las entidades. A la Comisión Europea le gustaría llevar a cabo 'stress test' coordinados y comparables para enviar infomación clara a los mercados y no se está haciendo así", indicó Almunia en el transcurso de su participación en el Foro Cinco Días.

A este respecto, el comisario señaló que este tipo de pruebas de estrés muestra las necesidades de recapitalización de las entidades, y en el caso de que se hagan con dinero público deben estar sujetas a condiciones. 

No obstante, el comisario reconoció que la CE no puede imponer este tipo de pruebas, ya que es una decisión que pertenece a los reguladores, aunque apuntó que Bruselas "recomienda vivamente" que se llevén a cabo. 

"Los agentes económicos no pueden volver a la situación anterior una vez superados los problemas. Son necesarios cambios regulatorios, de supervisión y en el sistema de remuneraciones", afirmó. 

De este modo, Almunia subrayó que la imposición de condiciones es "clave" en los diferentes programas de recapitalización, así como la restructuración, puesto que la aportación de capital y garantías públicas a entidades con relevancia sistémica tiene exigencias que llevan a las autoridades a tener la capacidad de exigir la reestructuración de entidades.