Almirall registró unas pérdidas de 99,7 millones de euros durante los nueve primeros meses de este año, frente a las ganancias de 103,5 millones registradas en el mismo periodo del ejercicio anterior.

A 30 de septiembre, los ingresos totales fueron de 561,6 millones, un 11,6% menos que en el mismo periodo de 2016, según ha comunicado Almirall en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El ebitda alcanzó los 100,1 millones, un 45,5% menos.

El resultado neto descendió un 71,7%, hasta los 22,6 millones, mientras que el patrimonio neto representa el 59,3% del total de activos.

Las ventas netas alcanzaron los 482,3 millones de euros, un 16,3% menos, mientras que  los otros ingresos subieron un 34%, hasta los 79,3 millones, debido a la evolución de la combo de aclidinio, vinculado a la transacción con AstraZeneca.

El margen bruto se situó en 310,6 millones, frente a los 406,4 millones  del periodo anterior, afectado negativamente por la reducción en las ventas en las zonas geográficas con mayor margen.

La posición de caja de la compañía fue de 127,3 millones.

La deuda financiera llegó a un total de 152,0 millones, representando el 6,8% del total de activos.

Los gastos de Investigación y desarrollo aumentaron un 8,7%, situándose en 67,2 millones, y que representa el 13,9% de las ventas frente al 10,7%, un aumento significativo en comparación con el año anterior.

Mientras tanto, los gastos generales y de administración se situaron en 295,6 millones, representando el 61,3% de las ventas.

El consejero delegado de Almirrall, Peter Guenter, ha afirmado que  "2017 no ha evolucionado de la manera que esperábamos inicialmente. La situación de Aqua en EEUU ha demostrado ser muy difícil por varias razones. Sin embargo, el conjunto integral de acciones que hemos llevado a cabo para afrontar los eventos adversos y mitigar su impacto han comenzado a tener efecto”.