El Producto Interior Bruto (PIB) de la economía alemana subió siete décimas en el segundo trimestre, frente al estancamiento que mostró en los tres meses previos, cuando no avanzó. Un dato mejor que las previsiones, que apuntaban a un avance del 0.6%.  

El crecimiento del segundo trimestre fue impulsado principalmente por la demanda interna, según explica la oficina Federal de Estadísticas germana (Destatis). El consumo privado y la inversión del gobierno aumentaron respecto al primer trimestre, mientras que la inversión privada repuntó con fuerza. 

Las exportaciones crecieron más que las importaciones en el segundo trimestre, lo que resulta en una contribución positiva de la demanda exterior neta al crecimiento. Hoy Destastis sólo ha publicado un avance de la evolución del PIB, el próximo 23 de agosto ofrecerá los datos de los distintos componentes con detalle.