Ya lo decían los expertos…cuando el río suena, agua lleva. Y el río llevaba sonando desde hace ya bastante tiempo, Alemania lo confirma. La última medida llevada a cabo por la canciller alemana Angela Merkel prohíbe las ventas a descubierto de las diez entidades más importantes del país así como de los bonos europeos o algunos seguros de impago, los llamados Credit Default Swaps (CDS). ¿La culpable? La extraordinaria volatilidad de la deuda pública de los Estados de la zona euro y su consecuente amenaza en la estabilidad del sistema financiero. ¿Consecuencia? La vuelta del euro a mínimos es la primera pero no será la única. Medida… ¿acertada? La polémica está servida.
Al cierre del mercado durante la pasada sesión sonaron las campanas. Alemania hacía pública la prohibición de las ventas a corto – en las que las acciones que se intercambian no están realmente en manos del vendedor, sino que han sido tomadas como préstamo y que son pagadas solamente después de obtener los beneficios de una apuesta a la baja- de determinados instrumentos financieros, lo que ha provocado una estampida de ventas en el euro que regresa a mínimos de cuatro años, por debajo de 1,21 dólares.

La medida, que fue propuesta por la sociedad alemana de supervisión financiera BaFin, entra hoy en vigor y hasta el 31 de mayo de 2011. Una medida que no sólo afecta a los bonos europeos sino que tiene como objetivo la especulación efectiva en las diez grandes financieras alemanas: Aareal Bank, Allianz, Commerzbank, Deutsche Bank, Deutsche Borse (Bolsa Alemana), Deutsche Potsbank, Generali Deutschland, Hannover Rück, MLP AG y Münchener Rückversicherung.

Pero ¿cuáles serán las consecuencias? Por el momento “es difícil cuantificarlas”, reconoce Félix González, socio director general de Capitalia Familiar EAFI en declaraciones condedidas a Gestiona Radio, no obstante asegura que se trata de “una medida importantísima ya que es dar un paso hacia delante por parte de las autoridades alemanas a la hora de controlar la inversión en los mercados europeos así como a la hora de luchar con la legalidad en la mano contra la especulación”. No obstante sus efectos no se han hecho esperar: “Y es que durante la pasada sesión en Asia nadie quería comprar deuda pública y menos europea ante todas las dudas que, sin haberse esfumado, se anclan más fuertes que nunca”. Queda esperar –reconoce este experto- “qué países seguirán esta medida y cuáles serán las reacciones del sector, especialmente el bancario”. ¿Se conseguirá acabar con los ataques bajistas a la banca así como a la deuda europea? y por ende ¿no es posible que se genere una burbuja en los instrumentos financieros afectados? Éstas son las preguntas que sobrevuelan por el mercado.

Pero era cierto que la deuda europea andaba de capa caída. “Los volúmenes de volatilidad están siendo especialmente altos en este mercado y la rentabilidad es muy poca", recuerda Gonzalo Rengifo, director general de Pictet Funds para Iberia y LATAM. De hecho, ya en la pasada sesión quedó materializada la dificultad en la colocación de bonos que pagaron la rebaja del rating de Standard & Poor’s al tener que hacerse al doble de su precio previsto - el Tesoro se vio obligado a aumentar la rentabilidad hasta el 1,699% desde el 0,904%-. Unas dificultades que ya han sido reconocidas por el Gobierno y que tendrán su repercusión en el PIB al que le restará “unas décimas”.