El presidente de Air France-KLM, Jean Cyril Spinetta, ha asegurado hoy que el grupo franco-holandés se centrará en sus "problemas internos", teniendo en cuenta el alto coste del combustible y las incertidumbres económicas mundiales, y no prevé reanudar las negociaciones para la compra de la aerolínea de bandera italiana Alitalia. En la rueda de prensa posterior a la presentación de los resultados anuales de la compañía, Spinetta ha subrayado que el fuerte incremento de los precios del carburante ha convertido en "irreal" el objetivo de crear valor añadido a través de una fusión con la compañía italiana, que no tiene cobertura para las reservas de petróleo.
Según señala el diario 'Il Messaggero', Spinetta ha recordado que el plan industrial discutido con Alitalia, que preveía la creación de valor a partir del tercer año, se basaba sobre un precio del carburante a 86 dólares por barril. Por su parte, el director financiero de Air France-KLM, Philippe Calavia, ha considerado que la situación de Alitalia "se ha claramente complicado en los últimos dos meses" y el nuevo precio del petróleo y la situación económica mundial requieren "medidas más ambiciosas" que las que el grupo franco-holandés estaba negociando con la aerolínea italiana y los sindicatos. Calavia, sin referirse directamente a Alitalia, se ha mostrado convencido de que debido al precio del crudo "las compañías frágiles que no tienen coberturas deben considerar una masiva reestructuración". "Estas aerolíneas deberán unirse a un gran grupo mundial", has recalcado el director financiero de Air France-KLM. La oferta de Air France-KLM fue la única en firme que recibió la deficitaria aerolínea de bandera italiana durante el proceso de privatización, que tras 18 meses, sigue sin haber concluido. El grupo franco-holandés acabó retirándose tras la llegada a la presidencia del Gobierno de Silvio Berlusconi --contrario a la venta de Alitalia a un grupo extranjero-- y al no haber conseguido cerrar un acuerdo con los sindicatos de la aerolínea italiana. Por su parte, el Gobierno de Berlusconi, tras el visto bueno del Senado, aceptó la concesión a Alitalia de un préstamo puente de 300 millones de euros, que se transformará "temporáneamente" en patrimonio de la sociedad, según aprobó ayer el Consejo de Ministros a la espera de saber cuál será el destino de la aerolínea.