En lo que va de año el Ibex 35 no vive su mejor momento. El índice español cae un 6% y un 5,1% en los últimos doce meses. La tendencia lateral bajista se impone en el selectivo nacional desde mayo de 2017 tras las elecciones francesas que eligieron a Emmanuel Macron como presidente y frenaron el riesgo populista del Frente Nacional que pesaba sobre la segunda economía de la Unión Europea. El año nuevo arrancó con un rebote importante, pero desde el 26 de enero el selectivo se deja alrededor de un 11% desde los 10.595 puntos hasta los 9.381 puntos.

La corrección de enero que se inició en Estados Unidos tras la publicación de los datos de empleo alertaron a todos los inversores de un posible riesgo inflacionista en la economía estadounidense lo que llevó a muchos fondos cotizados (ETF) a vender sus posiciones. Pese a ello, muchos analistas y gestores de fondos siguen confiando en la renta variable europea y estadounidense, ya que la tendencia de fondo es alcista porque viene acompañada de sólidos datos macroeconómicos y resultados empresariales al alza pese al ruido político que llega desde la Administración de Donald Trump y sus políticas proteccionistas.

“Confiemos que, aunque desgraciadamente la recuperación económica europea pueda ponerse en tela de juicio por la exacerbación de los populismos, no pongan freno a los buenos fundamentales que aún mantenemos”, explican desde la firma de análisis AlphaValue.

“Lo importante no son las caídas sino las causas de la misma, pensemos que en los mercados hay de media dos o tres correcciones al año, de las que el 80% acaban siendo ruido ya que vuelven a sus niveles anteriores en muy poco tiempo. Nosotros esta caída la hemos calificado como ruido y no como fundamentada, porque la causa teórica de estas caídas es la subida de los tipos de interés, pero diría que la subida es conocida y lo importante es si estamos en normalización o en subida de tipos”, explica Jaume Puig, director general de GVC Gaesco Gestión.

El nuevo presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ya anunció la semana pasada que el banco central estadounidense subirá tipos en tres ocasiones durante este ejercicio y los situó en la horquilla entre el 1,5% y el 1,75%. Las proyecciones de los miembros del Comité Federal del Mercado Abierto de la Fed sitúan los tipos de interés en el 2,19% en diciembre de 2018, a cierre de 2019 llegaría al 2,91% y en 2020 se situaría en el 3,32%.

 

 

En este contexto bajista la operativa en bolsa se torna compleja en el corto plazo. Roberto Moro, analista técnico de Apta Negocios, señala que “no pasa nada por estar en liquidez en el momento actual, no creo que ni siquiera estemos perdiendo lucro cesante ni desde el lado corto ni desde el lado largo. Estando en liquidez ganamos tranquilidad y sobre todo estamos ganando aquello que perdemos en concepto de comisiones, porque hoy por hoy es casi regalarlas. Creo que la única operativa para la situación actual que es interesante es el ‘scalping’, aunque es algo reservado para profesionales. Estamos próximos a una resolución tendencial importante”.

Para los inversores que busquen valores españoles entre toda la ‘maraña’ y en medio de un entorno complejo y con vistas al medio o largo plazo algunos ratios a tener en cuenta son el PER y la rentabilidad por dividendo. El ratio precio-beneficio (PER) indica cuántas veces se está pagando el beneficio anual de una empresa al comprar una acción de ésta, por tanto los ratios bajos nos indican si una acción está barata, mientras que un PER alto es sinónimo de que la acción está cara. Algunos analistas, sin embargo, opinan que este criterio hay que ‘cogerlo con pinzas’ en el caso de acciones tecnológicas del mercado estadounidense, dado la tendencia alcista que vive Wall Street desde hace nueve años que han llevado a la renta variable de EEUU a máximos históricos, pero también a valoraciones muy altas y a niveles de sobrecompra abultados.

Pese a todo ello, entre las compañías más ‘baratas’ por PER en el Ibex 35 se encuentran IAG, ArcelorMittal, BBVA, Mapfre y Repsol, todas ellas con un PER por debajo de diez veces, lejos de la media del Ibex 35 que llega a las 14,25 veces, según recoge Bloomberg.

IAG y ArcelorMittal continúan contando con recomendación de compra por parte del consenso de los analistas y un potencial del 11,2% y 28,7%, respectivamente. El holding hispanobritánico de aerolíneas cuenta con una rentabilidad por dividendo del 3,55% y en el acumulado de los últimos doce meses consigue un retorno del 12,2%, aunque en las sesiones de 2018 corrige cerca de un 4,8%. Por PER es la empresa más barata del selectivo español, ya que llega a las 6,25 veces.

La gestora ‘value’ Buy and Hold apuesta por IAG en su fondo B&H Acciones Europa, en el que pondera 3,6%. “Es un sector que tradicionalmente no lo ha hecho bien en el parqué, aunque se ha ido concentrando, han ido desapareciendo compañías como Alitalia o Air Berlin y además los precios han convergido entre las aerolíneas de bajo coste como Ryanair o EasyJet y las tradicionales como IAG”, explica el presidente de la gestora Julián Pascual.

A la compañía siderúrgica con sede en Luxemburgo le ocurre algo parecido en el parqué: consigue un retorno del 6,3% en los últimos doce meses, aunque en lo que va de año se deja un 6,44%. Tiene un PER de 8,5 veces, y este 2018 volverá a ofrecer dividendo a sus accionistas después de tres años suspendido por su apalancamiento y la calificación de su deuda en ‘grado de especulación’. En la presentación de sus cuentas de 2017, el presidente Lakshmi Mittal anunció una retribución al accionista de 0,10 euros, frente a los 0,30 euros que esperaba el mercado.

 

 

Repsol, BBVA y Mapfre cuentan con el cartel de ‘mantener’ del consenso de los analistas. En el caso de la petrolera cuenta con un potencial de revalorización del 17,6% hasta los 16,7 euros por acción, mientras que su PER llega a las 9,6 veces y la rentabilidad por dividendo es del 5,7%. La compañía que lidera Antonio Brufau, sin embargo, sufre en el parqué en los últimos meses y cae un 2,75% en lo que va de año, pese a que en los últimos doce meses se apunta una subida del 5%.

Entre estos cinco valores ‘baratos’, el que mayor recorrido al alza tiene es BBVA, según el consenso de los analistas que recoge Reuters. Las acciones de la entidad que preside Francisco González tienen un potencial de revalorización del 19,5% hasta los 7,5 euros por acción. La rentabilidad por dividendo es del 3,38%, un PER de 9,34 veces y desde marzo de 2017 corrige un 10% y en los meses de 2018 hasta un 11,4%.

Mapfre cuenta un potencial de subida del 9% hasta los 2,9 euros, con una rentabilidad por dividendo 5,4% y un PER de 9,54 veces. La aseguradora que preside Antonio Huertas en el retorno del último año desciende un 10,5%, aunque en 2018 sólo corrige un 0,6%.

En los indicadores técnicos de Estrategias de Inversión, que recogen el momento de una compañía según su cotización en las últimas 200 sesiones, la que mejor nota presenta de entre estas cinco compañías es IAG con un ocho sobre diez. Salvo el volumen que es decreciente, el resto de parámetros como la tendencia, el momento total y la volatilidad son positivos. ArcelorMittal cuenta con una puntuación de 4,5, seguido de Repsol que tiene una nota de cuatro, Mapfre dos y BBVA uno.