Wall Street comienza la última sesión de la semana con ganancias, en los máximos anuales conquistados en la jornada anterior, mientras los inversores digieren la publicación de los resultados de los tres grande bancos de EEUU.

El Dow Jones y el S&P 500 leves ganancias en la aperura, inferiores al 0,10%, mientras que el Nasdaq se anota una subida algo superior.

Minutos antes de la apertura del mercado estadounidense ha tenido lugar el pistoletazo de salida de la temporada de presentación de resultados en EEUU, con la publicación de las cuentas de los tres grandes bancos estadounidenses: Citi, JP Morgan y Wells Fargo.

Así las cosas, JP Morgan obtuvo un beneficio neto récord de 7.029 millones de dólares (6.158 millones de euros) en el segundo trimestre del año, una cifra que representa un avance del 13,4% respecto al resultado del mismo periodo de 2016, según informó el mayor banco estadounidense por activos, beneficiado por la subida de los tipos de interés en EEUU.

Por su parte, Wells Fargo incrementó sus beneficios un 5% en el segundo trimestre de 2017 respecto al mismo periodo del año anterior, hasta los 5.810 millones.

Peores noticias en el caso de Citi, la entidad registró un beneficio de 3.872 millones de dólares,  un 3% menos que en el mismo periodo del año anterior.  Citi ingresó entre abril y junio 17.901 millones de dólares, superando las expectativas de los analistas.

Las acciones de JP Morgan caen en los primeros compases de la sesión más de un 2%, en el Dow Jones, las de Goldman Sachs, un 2,06% y las de American Express, un 0,67%.

First Republic Bank, Grupo de Servicios Financieros de PNC también tienen que dar a conocer sus cuentas hoy.

En la apertura el Dow Jones, roza máximos anuales después de haberlos registrado en la sesión de ayer, impulsado por las ganancias para los sectores financiero y minorista.

En general, ha sido una semana ganadora para las acciones, liderada por una ganancia de casi 2% para el Nasdaq, de casi el 1% para el S&P 500 y del 0,7% para el Dow Jones, antes de la sesión del viernes.

En el plano empresarial, también es protagonista Wal-Mart, compañía a la que Goldman Sachs ha revisado al alza su recomendación hasta comprar, incluyéndola en su cartera, al considerar que está preparada para hacer frente a los retos del comercio electrónico.

Durante la mañana, los futuros de Wall Street, se mantuvieron planos a la espera de los resultados  corporativos y algunas referencias macroeconómicas, mientras que los inversores también miraban a París donde Donald Trump está visitando al presidente francés Emmanuel Macron para las celebraciones del Día de la Bastilla.

El presidente de EEUU sigue en el centro de la polémica por sus relaciones con Rusia y en su último capítulo Trump ha afirmado que  acogerá al presidente ruso, Vladimir Putin, en la Casa Blanca, aunque ha puntualizado que ahora no sería un momento apropiado.

En el plano de los datos macroeconómicos, las referencias de la jornada al otro lado del Atlántico son las ventas minoristas, el índice de precios de consumo (IPC), y el índice de confianza elaborado por la Universidad de Míchigan.

Las ventas minoritas de EEUU cayeron en junio un 0,2% en comparación mensual, frente a la subida esperada del 0,1% y el descenso del 0,1% del mes de mayo, en tanto que el IPC se mantuvo en junio sin variación respecto a mayo y moderó su subida al 1,6% en tasa interanual.

Alzas en los precios del petróleo en la sesión del viernes, con lo que se encaminan a ganancias semanales de en torno al 5%, tras las señales positivas de demanda, los problemas de producción en Nigeria y las bajadas generalizadas de los mercados bursátiles.

El petróleo Brent de referencia en Europa pelea por mantener los 49 dólares por barril logrados en la sesión, aunque a esta hora solo alcanza los 48,65, mientras que el precio del  West Texas se sitúa en los 46,36 dólares.

El avance reciente del dólar, especialmente frente al yen, se ha estancado en las últimas sesiones de la semana, después de lque ayer la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, disipara algunas de las expectativas de ajuste monetario que habían respaldado a la moneda estadounidense.

Por ello, el euro sigue cruzándose a 1,14 billetes verdes.