La sorpresa que nos dio el Banco Central Europeo (BCE) en su última reunión del 7 de noviembre, con el recorte de tipos hasta el 0,25% (también ofreció repos a 3 meses hasta julio de 2015, sin límite de cantidad a tipo fijo), parece que no se va a repetir en la reunión del organismo de este jueves, la última antes de que termine este año 2013.

“No se espera que el Banco Central Europeo lance ningún bazuca en la reunión de diciembre, según los analistas, aunque podría recurrir a un arma de estímulo diferente”, leemos hoy en un artículo al respecto en CNBC.

La presión para que el BCE actúe en esta reunión se ha moderado tras los datos de inflación, más altos de lo esperado, de la semana pasada, señalan los expertos. La tasa anual del IAPC (Índice Armonizado de Precios de Consumo) subió al 0,9% en noviembre, desde el 0,7% del mes anterior. Recordamos que los datos sorprendentemente bajos de octubre provocaron la preocupación de que la Zona Euro se dirigía hacia un periodo de deflación y fueron un estímulo claro para que el BCE recortara tipos en su último encuentro.

“En la reunión de esta semana, el BCE debería reiterar su tono pesimista, pero no tomar decisiones nuevas”, dijo Michala Marcussen, de Société Générale, en una nota recogida por CNBC. “El BCE tiene varias herramientas guardadas, pero no esperamos que lance un gran bazuca en breve”.


Aquí en España, los expertos consultados por Bolsamanía parece que son de la misma opinión. Javier Flores, responsable del servicio de estudios de ASINVER, dice que una nueva rebaja de tipos, aunque posible, “parece poco probable”, y señala que la atención de la reunión se centrará en otros dos aspectos, la actualización de las previsiones macro y la situación de liquidez del interbancario. Respecto al primer punto, se espera que Mario Draghi, presidente del BCE, sea más claro sobre el mensaje que dio en el anterior encuentro de que estima un “periodo prolongado de baja inflación”, aunque no que se produzca deflación. En cuanto al segundo punto, dice Flores, “tiene que ver con el exceso de liquidez en el sistema interbancario y el repunte de los tipos de interés a corto plazo, algo que sin duda requiere de algún tipo de acción por parte del BCE, aunque es cierto que no de manera inminente”. En relación con este tema, añade este experto, “podría esperarse el adelanto de la posibilidad de una nueva LTRO”.

Los analistas de Ahorro Corporación Financiera hablan de la posibilidad “de recortar de nuevo el tipo repo o, incluso, situar en negativo el tipo de facilidad marginal del depósito (FMD)”. Algo que no creen que ocurra los expertos de M&G Valores: “Tras la rebaja de la última reunión, es muy improbable que se produzca alguna nueva decisión del BCE esta semana. Sus últimas declaraciones van dirigidas a transmitir a los mercados la idea de que cuentan con herramientas suficientes para nuevos estímulos si fuera necesario. Sus expectativas de suave recuperación económica, sin embargo, hacen previsible que, de momento, se mantenga en situación de 'esperar y ver'”.

Sobre los temores deflacionistas que han sobrevolado el mercado, dicen estos expertos de M&G que “la deflación en Europa hay que valorarla a nivel global de la Zona Euro. El que los países periféricos mantengan durante un tiempo tasas muy bajas de inflación forma parte del ajuste relativo de precios para recuperar la competitividad, pero para hablar de deflación en Europa tendríamos que ver una inflación negativa en el conjunto de la Zona Euro”.

Victoria Torre, de Self Bank, también descarta un nuevo recorte de tipos, pero igualmente habla de que el BCE podría tomar decisiones en otros ámbitos, “como la posibilidad de situar en negativo la facilidad de depósito; es un instrumento del que se ha hablado en otras ocasiones y que 'empujaría' a los bancos a prestar el dinero para que se reactive el crédito en vez de depositarlo en las cuentas del BCE. No obstante, pensamos que es una medida de difícil implementación y que podría derivar en otros problemas colaterales. Creemos que, tras la última baza jugada por el BCE, las autoridades monetarias se decantarán por esperar más para comprobar el impacto de la rebaja de tipos antes de tomar ninguna otra decisión”.

Nieves Amigo