¿Qué información están dando los titulares a los inversores? No cabe duda de que es importante estar bien informado, pero eso no significa que haya que guiarse por la prensa.
“Los pronósticos constantes han hecho que cualquiera piense que puede ser un ‘hombre del tiempo’ del mercado, capaz de detectar la próxima tormenta, lluvia o día soleado”, señala el columnista estadounidense Chuck Jaffe en MarketWatch.

SÓLO A CORTO PLAZO
Leer los análisis y echar un vistazo a los titulares puede estar bien para hacerse una idea de lo que ocurre a corto plazo, además de mantenerse informado.
“Los titulares y previsiones son interesantes y divertidos pero deberían enseñar a los inversores a darse por vencidos en las tendencias a corto plazo”, opina Ned Riley, presidente de Riley Asset Management. “Incluso si tienes razón, no vas a tener razón durante mucho tiempo”, agrega. “A veces también hago previsiones a corto plazo pero preferiría tener razón a largo plazo”.
El problema llega cuando esas tendencias a corto plazo se aplican a las inversiones a rajatabla. “Si has estado cambiado tus acciones basándote en las noticias, los titulares o las webs que apoyas y no han mejorado los resultados de tus inversiones, puede ser el momento para desconectar tu cartera de lo que estás leyendo y escuchando”, indica Jaffe.
"Incluso si tienes razón, no vas a tener razón durante mucho tiempo"
“Si te fijas en un mal pronóstico a largo plazo, si te pierdes en la tendencia de las próximas décadas porque estás preocupado de lo que podría pasar en las próximas semanas o en las semanas de después, así es como te metes en problemas reales”, advierte Riley.
EVITAR LA CONFUSIÓN
El aluvión de titulares con previsiones, opiniones, etc. confunde al público general pero ayuda a algunos. Malcolm Polley, presidente de Stewart Capital Advisors, confiesa que “a medida que las noticias e informaciones se convierten en estupideces, y esas estupideces se convierten en volatilidad, es bueno para mí”.
“Para nosotros, es información que crea un movimiento a la baja en un precio, donde la información puede ser válida o puede ser malinterpretada. El reflejo es ‘Tiene mala pinta, vamos a salirnos’, pero eso crea oportunidades si entiendes la situación en vez de reaccionar a lo que lees y ves”, señala.
Polley reconoce que “nos gusta la información, y que haya tanta disponible, pero la mayoría sólo es ruido”.