Los expertos de Deutsche Bank consideran que la corrección que ha atacado a los mercados en los últimos meses está más que finalizado debido, aseguran, al buen tono de la economía.

En su último informe de mercado, los expertos de la entidad alemana señalan que “los mercados de renta variable, especialmente los de Estados Unidos estaban destinados a un pullback tras el rally ininterrumpido más largo del que se tiene constancia. Para estos expertos, las correcciones de un 3-5% son normales y suelen ocurrir cada dos o tres meses, aunque los mercados han experimentado una larga corrección en su lugar. Por eso los índices de Estados Unidos y Europa han están un 10% por debajo de su pico en su lugar.

Pero los analistas de Deutsche Bank consideran que “este movimiento está acabado debido al buen entorno macroeconómico”. Afirman, además, que una caída de un 10% de la bolsa americana está poniendo en precio un 50% de posibilidades de una corrección en doce meses”. Ellos creen que este porcentaje no se corresponde con la realidad. Según sus modelos, sólo hay un 10% de que esto ocurra.

Corrección y recesión

Para estos analistas, hubo otros factores que dispararon las ventas, entre otras cosas, las tensiones geopolíticas y algunos factores únicos y exclusivos del sector de la tecnología.

En plena temporada de resultados, en la firma consideran que pueden ser un catalizador positivo para las bolsas. Es más, esperan que las compañías superen al consenso por más de un 10%. “Adicionalmente, las recompras pueden volver una vez hayan concluido las presentaciones de resultados”, aseguran.

En su posicionamiento son estratégicamente bajistas en la renta fija, sobre todo en Estados Unidos y Europa ya que creen que “la inflación aparecerá en el medio-largo plazo, lo que desencadenará un proceso de ajuste monetario más agresivo de los bancos centrales”, afirman.

En cuanto a las divisas son optimistas con respecto al euro, prevén subidas para el yen y estiman que el dólar seguirá presionado. “El proceso de normalización monetaria de la FED va a ser compensado por una posición vulnerable de Estados Unidos con respecto al exterior y una política fiscal y comercial que es negativa para la moneda”.