NVIDIA presentará los resultados de su cuarto trimestre fiscal de 2026 el próximo 25 de febrero tras el cierre de los mercados. Las cuentas del gigante de los semiconductores siempre son muy seguidas por Wall Street, pero esta vez además llegan en un momento de zozobra del mercado ante los temores sobre la inteligencia artificial.

En la última presentación trimestral al mercado, la dirección de NVIDIA pronosticó unos ingresos de 65.000 millones de dólares (con un margen de error de +/- 2%) y un margen bruto no GAAP del 75% (+/- 50 puntos básicos). A lo largo del año fiscal 2027, la compañía espera mantener el margen bruto en torno al 75%.

El consenso actual de los analistas que siguen a NVIDIA auguran que los ingresos se situarán en los 65.680 millones de dólares, solo ligeramente por encima del límite superior pronosticado por la dirección de la compañía. No deja de llamar la atención dado que en los últimos trimestres NVIDIA ha superado sus propias previsiones por márgenes bastante amplios. Entre las partidas más importantes, los expertos esperan que los ingresos por centros de datos escalen hasta los 59.900 millones de dólares, mientras que los ingresos por videojuegos alcanzarían los 4.100 millones.

Por otro lado, el consenso de analistas augura un beneficio por acción de 1,46 dólares, muy por encima de los 85 centavos por acción del mismo período del año anterior, y un margen bruto del 74,97%. La compañía ha superado las expectativas de ganancias de Wall Street en tres de los últimos cuatro trimestres, mientras que solo en una ocasión no las alcanzó.

Pero la reacción del mercado probablemente no dependerá tanto de las cifras ‘pasadas’ que presente NVIDIA como de las previsiones para el primer trimestre del año fiscal 2027 (finalizado en abril de 2026). “Este podría ser el verdadero impulsor”, avisa Tony Sycamore, analista de mercado de IG, “cualquier cifra de ingresos que supere los 75.000 o 76.000 millones de dólares indicaría un crecimiento alto y sostenido”. Mientras, las proyecciones más generales para el año fiscal sugieren un crecimiento de los ingresos superior al 60% y un crecimiento de las ganancias potencialmente cercano a los tres dígitos.

Factores clave a vigilar

Más allá de las cifras de ingresos y beneficios, el debate en Wall Street está centrado en el elevado gasto en infraestructura de la IA. La gran pregunta es si representa una transición estructural en la arquitectura informática o un ciclo de inversión de capital anticipado. “Las señales de los hiperescaladores (Meta, Microsoft, Alphabet, Alphabet, etc.) indicarán compromisos plurianuales de inversión de capital (capex) en clústeres de GPU frente a cualquier transición hacia circuitos integrados específicos de aplicaciones (ASIC) personalizados o aceleradores internos”, señala Sycamore.

“La amplia información actualizada sobre la demanda de empresas, proyectos de IA soberanos, cargas de trabajo verticales y clientes que no pertenecen a las 5 Grandes mostrará si el auge de la IA se está extendiendo”, añade el experto de IG, ya que cuanto más amplia sea la base de demanda, más sostenible será el crecimiento.

Por otro lado, la arquitectura Blackwell es actualmente el principal motor de crecimiento de NVIDIA, por lo que habrá que estar “atentos a los nuevos detalles sobre la rampa de Blackwell (escala de producción y contribuciones), el rendimiento inicial de Blackwell Ultra y los avances en potencia y eficiencia”.

Igualmente importante es la hoja de ruta hacia la arquitectura Rubin de próxima generación, ya que su visibilidad “es crucial para la rampa del segundo semestre del año, ya que garantiza transiciones fluidas sin interrupciones en los pedidos, a la vez que se preserva el poder de fijación de precios y márgenes de beneficio cercanos al 70%”.

El experto de IG destaca que otro punto al que prestar atención es el relacionado con las restricciones a las exportaciones a China.

Evolución de la acción y potencial en Bolsa

Las acciones de NVIDIA han lateralizado en los tres meses transcurridos desde la última presentación de resultados, si bien todavía suben un notable 117% desde sus mínimos de abril del año pasado, tras el shock de los aranceles de Trump.

De cara al futuro, a la espera de su informe de resultados, el consenso de analistas que recoge Reuters da un precio objetivo medio a NVIDIA de 254,81 dólares, con un potencial alcista de un 35,6% frente a la cotización actual.

La recomendación mayoritaria es de 'comprar'. La acción recibe 23 consejos de 'compra fuerte'; 37 de 'compra'; 5 de 'mantener'; y solo 1 de 'vender'.