Estamos entrando en una nueva fase, marcada un poco por esa inestabilidad en Oriente Medio, las crecientes tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán. ¿Cómo está jugando China sus cartas en este tablero internacional para asegurar precisamente su posición económica?
China ve, oye y trabaja. ¿qué significa? Trabajar e innovar. Esto es lo que hace desde 1978, desde las cuatro reformas que planteó Deng Xiaoping. Lo hacen poco a poco, pero continuadamente. Él decía la famosa frase de 'cuando cruces el río nunca dejes de pisar las piedras'. Ellos están desarrollando áreas de desarrollo brutales, por ejemplo, le pongo una: un pequeño pueblo de pescadores llamado Shenzhen, al lado de Hong Kong, tenía 10.000 habitantes. Ahora tiene 17 millones de habitantes, y es el Silicon Valley de Asia, donde yo tengo una oficina. Pues eh, esto es un ejemplo de cómo se comporta China ante los movimientos a veces frívolos de Occidente, sobre todo el tema de Irán. China se comporta con perplejidad ante los errores cometidos y, sobre todo, con eh... con seguir trabajando y seguir innovando, que es lo que están haciendo.
Vamos a ir desgranando algunas de esas medidas que está tomando Occidente para intentar frenar precisamente esa expansión que tiene China. Usted es profesor de una de las universidades más prestigiosas de Beijing, la University of International Business and Economics, fundada precisamente por Mao. ¿A sus alumnos les sorprende que Occidente, tanto Estados Unidos como Europa, estén recurriendo a temas como los aranceles para frenar esa llegada masiva de los vehículos eh eléctricos chinos?¿Considera que el proteccionismo es una herramienta válida, o directamente ya se puede decir que hemos perdido la batalla a nivel industrial.
El proteccionismo es el reconocimiento de aplazar una muerte anunciada. Me ha hecho mucha gracia cuando dice 'cómo frenar', pero ¿por qué hay que frenar? Lo que hay que hacer es alentar. ¿No creemos en la libre competencia? Pues compitamos. Esto es lo que hay que hacer. Mis empresas compiten, las empresas de las que yo soy consejero compiten profusamente, y por lo tanto lo que hay que hacer es competir. El proteccionismo es el peor aliado y el error más grande que puede cometer Occidente. Lo comentó España en 1870 y hasta 1959, cuando llegó el Plan de Estabilización, y nos costó muy caro. El proteccionismo encarece los productos, reduce la competencia, reduce el intercambio de bienes y servicios y, sobre todo, el intercambio de tecnología, que es lo que me dedico. Por lo tanto, hay que competir, entre China y Estados unidos y Europa. Como decía Henry Paulson, que fue Secretario del Tesoro de Estados Unidos: 'a nosotros nos conviene que le vaya bien a China, porque cuanto más dinero gane China, más dinero ganará Estados Unidos'. Esto es lo que hay que hacer: crecimiento compartido y prosperidad para todos. Sobre todo en estos momentos donde la inteligencia artificial y las grandes innovaciones tecnológicas están impulsando la onda larga de Kondratiev, lo que decimos los economistas en términos de Schumpeter, es decir, crecimiento por innovación tecnológica en todo el mundo, especialmente en aquellos que trabajan e innovan, como por ejemplo, China.
Hablamos de energía porque es verdad que usted empezó con 18 años en el consejo de administración y ha sido vicepresidente de Iberdrola España, antes de la internacionalización, primero en Abu Dhabi y luego en China. No sé qué recuerdos tiene de aquella etapa, porque es verdad que China hoy es líder indiscutible en paneles solares, en energías limpias, pero paradójicamente sigue dependiendo mucho de energías fósiles como el carbón y el petróleo. ¿Cree que la actual volatilidad geopolítica puede obligar a Pekín a pisar un poco el acelerador en esta transición energética tan demandada?
Tenemos mucho que compartir. Yo de aquella época guardo el mejor de los recuerdos de Iberdrola, que me parece un campeón no solamente nacional sino un campeón continental, especialmente su presidente, al que tengo tanta estima y del que he aprendido mucho. Iberdrola podría enseñar al mundo, no hace falta que tomemos lecciones de fuera. Es la segunda compañía más grande del mundo eléctrica y la primera europea. Pero dicho esto, China está creciendo aceleradamente en energías renovables, partía de cifras relativamente bajas y ahora mismo es una de las que más crece y la que más se ha puesto las pilas. Compartir potencias con campeonas continentales como Iberdrola, con continentes o países como China y empresas chinas o asiáticas, estaría muy bien porque compartimos tecnología y podemos compartir muchas más cosas. La cooperación no se riñe con la competencia, y en estos momentos China es un ejemplo para cooperar y competir.
Si miramos al mundo da la sensación de que China va a la cabeza en muchas tecnologías: robótica, renovables, en manufactura avanzada. ¿Qué tiene el ecosistema de innovación china frente al ecosistema de Occidente, Europa o Estados Unidos? Avanza mucho más rápìdo pero ¿qué le hace diferente frente a lo que tenemos en Occidente?
La formación universitaria es tremenda. Lo vivo día a día con mis alumnos. La educación escolar y la cultura son muy elevadas. La innovación es el gran foco que puso Deng Xiaoping en el 78 y que fija el último plan quinquenal. Los occidentales no leen el plan quinquenal chino, que es el que marca sus objetivos. Léanlo porque ahí es donde están los objetivos del país y en qué se basará su crecimiento, que son las innovaciones tecnológicas. ¿Por qué hay diferencial respecto a Estados Unidos? Porque China no produce las mejores innovaciones en, por ejemplo, Inteligencia Artificial pero puede llegar a hacerlo. En Silicon Valley se usa la IA como ChatGPT, Gemini, Claude, que son programas cerrados mientras Alibaba o Alipay usan programas abiertos, utilizando el 'learning by using' o el 'learning by doing', es decir, con un test para 1.500 millones de chinos . Por lo tanto, esa es la gran ventaja de China. China hace de tortuga y Occidente hace de liebre.
De hecho hay algunos estudios como el de la Universidad de Stanford que precisamente mostraban el gran desarrollo de modelos de inteligencia artificial en China frente a Occidente y parece que Europa va a quedar como algo residual. Una de sus empresas es una de las líderes de memorias y servidores allí en la región. Cuando compara por ejemplo con lo que tenemos aquí, ¿cuál es el papel que podemos jugar nosotros?
Ahora hay una escasez de memorias y de servidores en el mundo. Nosotros estamos en una elevación de precios por vía demanda, tremenda. A nosotros "nos quitan de las manos" las memorias de 32 Gb, las de 64 Gb y las de 96 Gb. ¿Qué ocurre en Asia? Esto es un síntoma de crecimiento del motor económico del mundo. Por eso la bolsa está creciendo. El gran inspirador económico es la Bolsa, son las compañías , es la Inteligencia Artificial y los nuevos paradigmas tecnológicos. Y ahí está China, Estados Unidos compitiendo pero ojo ¿quién podrá más? ¿Qwen, el programa de Inteligencia Artificial de Alibaba o ChatGPT? ¿Qwen o Claude? ¿o Gemini? esto lo que veremos en el futuro. La competencia es buena y quien más corra, antes llega.
Dicen que usted es uno de los grandes proveedores de memorias de Asia. Estados Unidos ha intentado por todos los medios estrangular el desarrollo tecnológico de China limitando el acceso a memorias y semiconductores. Llevamos varios años hablando de esa famosa guerra tecnológica entre ambos países. ¿Hasta qué punto está logrando China sortear precisamente este veto occidental y desarrollar su propia industria de microchips para alimentar precisamente su propia inteligencia artificial?
China no lo pasa bien cuando se le intenta estrangular, pero a su vez es un incentivo. Cuanto más intente Estados Unidos estrangular a China, más innova la región asiática. Antes conseguirá chips, semiconductores, memorias y conseguirá servidores de los que yo proveo - no solamente a Asia sino a Europa - porque al final lograremos innovar mejores memorias y mejores servidores. De hecho, ahora mismo los mejores servidores provienen de China.
Hay algo que llama mucho la atención desde fuera y es el éxito que tienen super apps como WeChat, como Alipay, que centralizan como toda la vida del ciudadano asiático. ¿Por qué este modelo triunfa allí y sería casi inviable ponerlo aquí en Occidente?
Porque es un modelo abierto y utilizan lo que hemos llamado siempre en economía el 'learning by using', que es el aprendizaje mediante el uso. Están recogiendo mucha información de qué le pasa a los consumidores, cuál es su reacción, como usan el modelo de Inteligencia Artificial....La carrera de la IA es una carrera competitiva, eso es bueno , pero también es una carrera cooperativa, que es bueno también. La competencia de Smith y la cooperación del premio Nobel Nash es compatible. Y esto lo han visto muy claro los chinos. En China compiten muy duramente empresas públicas entre sí e incluso líneas aéreas. Con lo que la competencia es buena y la cooperación, mejor.
Hemos hablado de paneles solares, de baterías, de centros de datos para inteligencia artificial, pero la realidad es que China también controla el refino de casi todo el litio y domina el mercado de las tierras raras de la que tanto se está hablando últimamente. ¿Es una ilusión hablar de soberanía estratégica en Europa mientras dependamos de Pekín para los materiales básicos del futuro?
La soberanía solamente es protagonizada por el innovador. China no quiere ser el monopolio de las tierras raras, quiere compartirlas y, de hecho, lo ha demostrado. Y adoro Europa pero en innovación nos tenemos que espabilar porque no podemos convertirnos en un museo. Eso significa invertir, innovar y no se soluciona con fondos. El atraso tecnológico de Europa se soluciona con innovación y trabajo.
Me habla de invertir, me habla de innovar. Usted tiene dos despachos, en Shenzhen y en Hainan, además de Beijing. Siempre existe el cliché de que hacer negocios en China es más complicado pues por la burocracia y demás. Desde su perspectiva actual, ¿qué consejo práctico le daría a las empresas españolas para que puedan aprovechar precisamente ese tren de la innovación china?
Si fue capaz Marco Polo de comerciar con China... China es el país con más pasado, 5.000 años de historia ininterrumpida, y con más futuro. Nosotros ya estamos acostumbrados a comerciar con China ahí no hay nada que innovar. Tenemos grandes empresas españolas en China, por ejemplo Gestamp, con los que tengo muy buena relación. Están innovando, tienen fábricas allí, están ampliando, están negociando. Hagan lo que hace Gestamp. Vayamos a China a vender, pero no solo vino o aceite. España es el segundo país exportador de coches de la Unión Europea, es el segundo país exportador de productos químicos de la Unión Europea, es el segundo país exportador de metalmecánica. Somos un país tecnológicamente avanzado que podemos aprovechar yendo a China a aprender (no copiar) de ellos y crecer. Para esto, negociemos como lo hacíamos hace 10 siglos. Personalmente estoy encantado con ser uno de los proveedores de memorias de servidores probablemente en el mundo. Pero yo no soy nada especial. Lo único que hay que saber es un poco de inglés, ni siquiera saber chino, y con tener un poco del emprendimiento que tuvo Marco Polo es suficiente.
La confianza es importante para todo, también para los mercados ¿Cómo ve los mercados actualmente? Tenemos muchos factores que están afectando y están incrementando la volatilidad de los índices. Pero si tuviera que definir a nivel global cuál es su sentimiento actualmente, ¿cuál sería?
La gran guía del crecimiento económico real es la inteligencia artificial, las innovaciones y los nuevos paradigmas tecnológicos. Pero el precio de los valores y de los derivados depende de la liquidez. NI siquiera de la oferta y la demanda, sino de la liquidez. Hay una cantidad de liquidez tan inmensa que está haciendo crecer a los valores y la bolsa. Con una volatilidad muy elevada. Seguramente vayamos a seguir creciendo en bolsa pero hay que ponerse el cinturón porque habrá recortes derivados de esta excesiva liquidez ty, dentro de unos meses, habrá que vigilar el ajuste del crédito privado, que es la gran sombra que veo en el futuro.

