Recordemos que el viernes pasado fue el famoso Black Friday en EEUU, que ha sido algo tremendamente utilizado en nuestro país para intentar despuntar algo las compras, y los primeros resultados de las mismas no han sido lo que se esperaba.

Recordemos que había algunas minoristas que habían aumentado muchísimo la contratación de personal temporal por una esperada muy buena campaña de Navidad, pero de momento la desilusión es lo que está brillando.

Desde la asociación de minoristas se está diciendo que la temporada de Navidad es un maratón y no un sprint, pero lo cierto es que el gasto ha sido un 11% o menor que el del año pasado y además las cifras de visitantes a las tiendas han sido nada menos que seis millones más bajas de lo previsto.
El gasto del consumidor para estos cuatro días ha sido de 50.900 millones de dólares, por debajo, y por bastante, de los 57.400 del año pasado y ya van dos años que desciende con respecto al periodo anterior.

Hay que recordar que esto ya lo hemos visto en más de una ocasión, la confianza del consumidor alta, pero sin embargo no pone el dinero en la tienda, lo que crea bastante desconcierto entre analistas y empresarios. El gasto medio por comprador ha descendido casi un 6,5% y ahora todas las esperanzas están puestas en lo que se ha llamado el Cyber Monday, en donde las tiendas on-line echan el resto. Ahora hay que estar muy atentos a las cifras que puedan ir apareciendo poco a poco porque las tiendas tradicionales ya llevan sufriendo mucho tiempo el efecto escaparate, es decir, la gente va a las tiendas físicas a ver el producto, pero después lo compra en una tienda on-line que tiene precios más baratos.