El S&P500 cerró la sesión de ayer con una subida del 0,17% que le dejó en los 2.747 puntos. Una revalorización que, si se toma en perspectiva con el cierre de finales de año, supone una revalorización del 2,7%. Esto es lo que ocurre cuando el índice americano cierra los cinco primeros días del año con subidas de más del 2%.

Si los cinco primeros días de negociación de un ejercicio el S&P500 tiene subidas de más del 2%, lo más probable es que la bolsa suba. Este, que ha sido uno de los mejores comienzos del año desde 2006,  hace pensar que enero puede ser un mes alcista. Al menos, lo es estacionalmente hablando.

DE hecho, si tiramos de estadística, desde 1950 cuando el S&P500 ha cerrado en los cinco primeros días de negociación con subidas de más del 2%, elS&P500 suele cerrar el año con subidas, incluso superiores al 18,6%, reconoce José Luis Cava, analista independiente en su video  análisis semanal.

Pero hay más. Desde 1928, el S&P500 ha tenido una ganancia media durante el mes de enero del 1,1%. Cuando enero ha cerrado al alza, en el 86% de los años el año ha cerrado  con subidas de más del 13% (excluyendo dividendos)

Una situación que confirma tanto la situación técnica como fundamental del índice. De hecho, las ganancias por acción de las compañías que componen el S&P500 justifican las valoraciones que tiene actualmente mientras los tipos de interés a largo plazo no suban. “Con lo que lo más probable es que sigue la fiesta”, reconoce Cava  quien reconoce que el período estacional alcista – conocido como Subida de Navidad o Rally de final de año – concluyó el pasado 6 de enero, con lo que “es probable que haya una retroceso a corto plazo aunque no será evidencia de que se haya formado un techo a corto plazo”.