La historia nos ha enseñado que las crisis petroleras son oportunidades de compra.

En los últimos 40 años, la rentabilidad a 12 meses del S&P 500 tras repuntes del crudo como los que hemos visto estas semanas ha sido del 24%. Y es más, en 6 de cada 7 ocasiones desde 1986, el S&P 500 ha subido un año después de dicho repunte del petróleo.

La única vez que cayó fue durante la crisis financiera de 2008, un-11% 

Por el momento, el sector minorista apuesta todo por el petróleo.

Las compras minoristas de ETF centrados exclusivamente en el petróleo durante el último mes se dispararon hasta alcanzar un récord de 211 millones de dólares.

Pero si algo nos ha enseñado la historia es que las acciones estadounidenses suelen ignorar la volatilidad del petróleo.

Tras anteriores conflictos geopolíticos en los que el petróleo adquiría protagonismo, el S&P 500 generalmente ha subido. ¿Veremos ahora el mismo patrón?

Eso sí, hasta ahora no parecía haber demasiado interés en las acciones energéticas, como muestra la encuesta a gestores de fondos de Bank of America. Aunque puede comenzar a repuntar.

Y todo estos en medios de los temores a una recesión. La probabilidad de una recesión en los próximos 12 meses aumentó al 48,6% en febrero, el nivel más alto desde la pandemia de 2020.

El porcentaje ha aumentado 15 puntos en los últimos 6 meses, según el análisis de Moody's.

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