Elena queremos hablar de uno de vuestros fondos. Se trata de una estrategia de renta fija con un enfoque flexible. ¿En qué consiste y cómo estáis gestionando la volatilidad actual del mercado?

Elena Armengot: El fondo es el BNP Paribas Global Absolute Return Bond. Es un fondo de renta fija flexible, que incluso podríamos considerar multiactivo, porque la renta fija es mucho más compleja de lo que parece. Dentro del universo de renta fija encontramos renta fija emergente, bonos ligados a la inflación, high yield, investment grade… Es decir, hay una dispersión de rentabilidad enorme entre los distintos tipos de activos.

Por eso, nuestro fondo busca identificar las mejores oportunidades dentro de ese universo tan amplio, con un objetivo de rentabilidad absoluta de monetario más 250 puntos básicos. Además, gestionamos activamente la duración: podemos estar posicionados con duración positiva o negativa, porque no siempre es conveniente estar largos en duración. El fondo también permite adoptar posiciones cortas, lo que ayuda a controlar el riesgo y las pérdidas a lo largo del tiempo.

De hecho, en un año como 2022, en el que tanto la renta variable como la renta fija tuvieron un comportamiento negativo, el fondo logró generar rentabilidad positiva, lo cual es bastante destacable. En resumen, es un fondo global de renta fija que busca aprovechar las mejores oportunidades dentro de este universo tan amplio.

Invierte tanto en renta fija gubernamental como corporativa, entiendo que sin discriminar por tipo de bono....

Elena Armengot: Exacto. Invierte en deuda gubernamental y corporativa, incluyendo high yield, investment grade y bonos ligados a la inflación. También puede tomar posiciones en divisas, lo que amplía aún más el abanico de oportunidades dentro del universo de renta fija.

Comentabas que la duración puede ser positiva o negativa. En un entorno tan volátil como el actual, con continuas declaraciones de la FED y riesgos de inflación o subidas de tipos, ¿cuál es la duración actual del fondo?

Elena Armengot:  Actualmente la duración está en torno a 2 o ligeramente por encima. Es cierto que el mercado ahora está muy influido por tensiones geopolíticas más que por análisis fundamentales. Nosotros pensamos que habrá bajadas de tipos, pero hay muchas variables a tener en cuenta, como la evolución del petróleo.

En este contexto, resulta complicado basarse únicamente en fundamentales, por lo que estamos apostando por una alta diversificación para mitigar la volatilidad derivada de factores geopolíticos.

Javier, en vuestro caso, ¿cuál es el posicionamiento actual en renta fija dentro de este entorno?

Javier Ruiz Villabrille: Nosotros somos bastante constructivos en duración. Creemos que los tipos actuales están en niveles demasiado elevados en relación con el entorno de crecimiento económico. Los acontecimientos recientes pensamos que son temporales y que tendrán un impacto limitado en la tendencia de crecimiento y en los precios.

¿Cómo se traduce este entorno de mayor rentabilidad y volatilidad en vuestra gestión de cartera?

Javier Ruiz Villabrille: Desde el inicio, hemos tenido claro que el inversor medio realmente no existe. La mayoría de inversores son más conservadores de lo que racionalmente podrían ser. Por eso, hemos optado por reducir el nivel de riesgo, disminuyendo la exposición a renta variable.

No intentamos predecir el resultado de la situación actual, porque es algo que nadie sabe con certeza —probablemente ni siquiera los propios responsables políticos—. Nuestro enfoque es construir carteras que funcionen en distintos escenarios, asignando probabilidades. El objetivo es que el inversor esté cómodo, que pueda “dormir bien”. Para ello, reducimos riesgo en renta variable y lo compensamos con renta fija, que actúa como colchón.

Es cierto que los movimientos recientes en tipos han sido muy bruscos y no han ayudado, pero no estamos en una situación comparable a 2022.

Actualmente estamos ante una crisis de oferta, relacionada principalmente con la escasez de ciertos productos, especialmente energéticos, pero no existe un exceso de demanda como sí ocurría tras la pandemia.

Habrá que ver si se producen efectos de segunda ronda que puedan complicar el escenario.

Este tipo de fondos multiactivo ¿encajan en cualquier tipo de cartera? Su flexibilidad puede ser positiva para algunos inversores, pero otros pueden preferir estructuras más definidas y alineadas con un perfil concreto. ¿Creéis que encajan en cualquier cartera?

Javier Ruiz Villabrille: Los fondos multiactivo pueden adaptarse a distintos perfiles, pero no todos los fondos sirven para todos los perfiles en todo momento.

El inversor debe ir ajustando su nivel de riesgo a lo largo del tiempo y, en consecuencia, cambiar también de fondo.

Existen fondos multiactivo conservadores y otros más dinámicos. Si cambian las necesidades —por ejemplo, si se amplía el horizonte temporal—, también debería ajustarse la estrategia.

Elena Armengot: Estoy de acuerdo. El universo multiactivo es muy amplio y es importante fijarse en el nivel de riesgo. En nuestro caso, el fondo tiene un nivel de riesgo 3, es decir, moderado. Además, aporta valor porque tiene baja correlación con la renta fija tradicional, especialmente con fondos investment grade de corto plazo.

Esto lo convierte en una herramienta interesante en momentos de corrección o incertidumbre, ya que puede mejorar la diversificación de la cartera.

Hemos mencionado varios conceptos —mixtos, multiactivos, retorno absoluto— que a veces generan confusión. ¿Puede ser esto una barrera para los inversores?

Javier Ruiz Villabrille: Sí, puede generar confusión. Un fondo mixto suele tener una estructura más fija: un porcentaje determinado en renta variable, otro en renta fija, etc., y los distintos bloques funcionan de forma bastante independiente. Un fondo multiactivo, en cambio, gestiona los riesgos de forma conjunta, teniendo en cuenta las correlaciones entre activos para evitar duplicar exposiciones.

El fondo de retorno absoluto es distinto: busca obtener rentabilidad positiva en cualquier entorno, independientemente del comportamiento del mercado. Aquí es clave la habilidad del gestor para identificar oportunidades e ineficiencias.

Elena Armengot: En los fondos mixtos, el universo suele ser más limitado. Por ejemplo, en renta fija no siempre incluyen high yield, emergentes o bonos ligados a la inflación.

Además, combinan renta fija y variable ajustando ligeramente los pesos según sus expectativas. Los multiactivos amplían mucho más el universo de inversión e incorporan otros activos, buscando las mejores oportunidades y gestionando las correlaciones. Y los fondos de retorno absoluto se centran en generar rentabilidad independientemente de lo que haga el mercado.

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