
El mercado estadounidense inicia la semana sin sobresaltos aparentes, aunque bajo esa calma late una tensión difícil de ignorar. Según un informe de Renta 4, los principales índices americanos mantienen una dinámica prácticamente idéntica a la de los últimos meses, con el foco puesto en un S&P 500 que parece avanzar sin rumbo definido.
Tal y como apunta Renta 4, “los principales índices americanos comienzan la semana en una tónica muy similar a la de los últimos tres meses, sumidos, especialmente el S&P 500, en un tedioso rango lateral”, delimitado por un soporte en los 6.780 puntos y una resistencia situada en torno a los 7.000 puntos. Una franja estrecha que actúa como reflejo de la cautela inversora.
El análisis técnico del informe señala además niveles clave de mayor profundidad en los índices americanos. En el caso del S&P 500, “los mínimos de noviembre en 6.520 puntos se consolidan como nivel clave de corto plazo”, mientras que la zona comprendida entre “6.100 y 6.150 puntos constituye el principal soporte de cara al medio plazo”. Para el NASDAQ 100, los niveles equivalentes se sitúan en “23.900 puntos y la franja de 22.100–22.200 puntos”.

Más allá del gráfico, el informe introduce un elemento que desafía la lógica inmediata del mercado: la experiencia histórica en contextos de conflicto. “Desde 1991, los tres conflictos de Estados Unidos con países de Oriente Medio han sido alcistas a tres meses (y más allá) para el S&P 500”, subraya Renta 4. Un patrón que rompe con la reacción inicial de aversión al riesgo y sugiere que el mercado termina mirando más lejos que el ruido geopolítico.

A esta lectura se suma una señal procedente del mercado de crédito. El informe de Renta 4 destaca “el alto volumen experimentado la semana pasada en el índice que engloba los 100 principales préstamos apalancados de EE. UU.”, considerado un termómetro del apetito por el riesgo. Influido por la debilidad del sector software, dicho repunte de volumen ha estado “históricamente asociado a un clímax y claudicación vendedora”.

“Estos eventos se han venido correlacionando con subidas del S&P 500 semanas después”, reforzando la tesis de que el mercado podría estar más cerca de un punto de inflexión que de una ruptura a la baja. Con todo esto, en un entorno dominado por la incertidumbre, la estadística vuelve a recordar que, en Bolsa, el miedo rara vez tiene la última palabra.

