En momentos de mucha volatilidad en los mercados como el actual, ¿es momento de hacer cartera aprovechando recortes?
Si ya estamos invertidos y contamos con una cartera construida bajo una estrategia clara, no recomendaríamos hacer demasiados cambios; quizá algún pequeño retoque, pero de forma puntual.
Si, por el contrario, queremos construir una cartera desde cero o reformar la actual, para inversores muy conservadores, en estos momentos de inestabilidad geopolítica, puede ser adecuado buscar compañías más value, que repartan dividendos y cuenten con buenos fundamentos. En este sentido, dentro del IBEX Top Dividendo encontramos empresas que han repartido dividendos de forma consistente en los últimos años y que, además, presentan solidez financiera.
Si el inversor desea asumir algo más de riesgo, siempre con el foco en el largo plazo, puede considerar sectores como concesionarias o infraestructuras, con ingresos recurrentes y negocios indexados a la inflación. Estas compañías suelen estar más protegidas en escenarios de subidas de precios y tipos de interés, además de contar con balances saneados. Empresas como Sacyr o ACS son buenos ejemplos.
Otro sector interesante es el de la salud, con compañías como Laboratorios Rovi , muy internacionalizada, u otras más pequeñas comoLaboratorios Reig Jofre, e incluso firmas vinculadas a la tecnología como Atrys Health , todas ellas beneficiadas por la tendencia demográfica.
También deberíamos tener exposición a la infraestructura de red y electrificación, tanto en España como en Europa. Actualmente contamos con una red obsoleta e insuficiente para absorber la nueva capacidad eléctrica que se está desarrollando. En este ámbito destacan compañías bien posicionadas como Arteche , Global Dominion o Iberdrola .
En tecnología también es importante estar presentes. En España contamos con compañías como Izertis o Indra , esta última de mayor tamaño y con exposición a sectores como defensa y espacio.
En definitiva, si estamos construyendo una cartera con visión de largo plazo, debemos diversificar por geografía, sectores y tamaños, incorporando compañías que, pese a la disrupción actual, cuenten con buenos fundamentos, generación de caja y capacidad de crecimiento internacional.
¿Crees que las compañías de mediana capitalización pueden jugar un buen papel en la cartera? ¿También en el BME Growth?
Las compañías de mediana capitalización deben formar parte de la cartera con un horizonte de largo plazo. No debemos limitarnos únicamente a las grandes empresas del IBEX 35; es importante buscar valores con mayor potencial de crecimiento, y ese perfil suele encontrarse en las medianas compañías.
Además, incluir empresas de menor tamaño permite diversificar tanto por tamaño como por modelo de negocio. El IBEX 35 está muy concentrado en sectores como el financiero, energético y utilities, por lo que, si queremos salir de esos sectores, debemos acudir a compañías más pequeñas, que además suelen ofrecer mayor capacidad de crecimiento.
El BME Growth es un mercado especialmente interesante, sobre todo para perfiles de inversión a largo plazo. En él encontramos compañías en fases tempranas de cotización, en pleno proceso de transformación. Ejemplos como Vytrus Biotech , Making Science o Natac Natural Ingredients muestran modelos de negocio innovadores que no encontramos en el IBEX ni, en muchos casos, en el mercado continuo. Son oportunidades que permiten diversificar la cartera con nichos de crecimiento.
¿Qué variables miras en un momento como el actual?
En un entorno de inestabilidad y riesgo de estanflación, lo primero es analizar los balances. Es fundamental evitar compañías con niveles de deuda excesivos en relación con sus flujos de caja o EBITDA, ya que podrían tener dificultades para afrontar costes financieros, refinanciarse o financiar su crecimiento.
La deuda, en momentos de incertidumbre, debe estar bien controlada. A partir de ahí, es clave que las compañías cuenten con un plan estratégico definido. Una empresa no puede depender únicamente de variables externas como el precio del petróleo; debe tener coberturas y contemplar escenarios de variabilidad en costes, como los energéticos.
También es importante apostar por compañías con equipos gestores sólidos, planes estratégicos claros, públicos y consistentes en el tiempo, y con un nivel de deuda equilibrado respecto a su capacidad de generación. La deuda debe ser rentable y contribuir al crecimiento del negocio.

