Dow Jones se juega sus máximos en Irán, los últimos resultados y las cifras de inflación y PIB

Lunes de descanso en Wall Street. La Bolsa neoyorquina permanece hoy cerrada por el Día de los Caídos (Memorial Day) y no regresará a la actividad hasta mañana. El parón llega en plena racha alcista de los principales índices, con el DOW JONES en máximos históricos y el S&P 500 y el Nasdaq no muy lejos de ellos.

Wall Street viene de una semana claramente alcista: El Dow subió un 2,1% y encabezó su tercera semana positiva en cuatro. En la jornada del viernes cerró con una subida de un 0,58% hasta lograr un nuevo máximo histórico de cierre en los 50.579,70 puntos.

A tiro de piedra de máximos está el S&P 500, que subió un 0,37% el viernes y un 0,9% durante la semana, registrando su octava semana consecutiva de ganancias y su racha alcista más larga desde finales de 2023. Además, la subida del 17% en el S&P 500 en las últimas 8 semanas es la vigésima mayor subida en 8 semanas en el índice desde 1950.

El Nasdaq sumó un 0,17% el viernes y un 0,5% en el conjunto de la semana. El índice tecnológico se quedó algo más rezagado frente a los otros grandes índices, pero incluso así registró su séptimo avance semanal en las últimas ocho semanas.

Negociaciones EEUU-Irán

Wall Street está poniendo sus esperanzas en que EEUU e Irán logren llegar a un acuerdo de paz que permita recuperar la normalidad en el estrecho de Ormuz. Durante el fin de semana el presidente de EEUU, Donald Trump, indicó que las conversaciones con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz están avanzando, aunque afirmó que EEUU no apresuraría un acuerdo. “Las negociaciones están avanzando de manera ordenada y constructiva, y he informado a mis representantes que no se apresuren a cerrar un acuerdo, ya que el tiempo está de nuestro lado”, declaró Trump el domingo en una publicación en redes sociales. 

El sábado ya había afirmado que el acuerdo con Irán para abrir el estrecho de Ormuz, entre otros asuntos, estaba prácticamente negociado y se anunciaría pronto.

No obstante, “lo que realmente importa a los inversores es poder determinar hasta qué punto el conflicto, que está durando mucho más de lo anunciado inicialmente por EEUU, ha dañado realmente las expectativas de crecimiento”, avisa Juan J. Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities. “Habrá que ver cuánto tardan las principales economías mundiales en recuperar su crecimiento, sobre todo teniendo en cuenta que los precios de la energía, concretamente del petróleo, a pesar de que en un principio van a caer con fuerza, se van a mantener por mucho tiempo muy por encima del nivel que presentaban antes del inicio del conflicto, dado que la operativa a través de Ormuz va a tardar en recuperar la normalidad y dado el daño que la guerra ha causado a algunas importantes infraestructuras energéticas en los países del Golfo Pérsico”.

Temporada de resultados

En el ámbito empresarial, la temporada de resultados del primer trimestre está casi finiquitada, y de momento los inversores no se pueden quejar: Hasta la semana pasada habían presentado cuentas 471 compañías del S&P 500, con un incremento medio del beneficio por acción de un 29,1%, frente al 14,4% esperado antes de la publicación de la primera compañía, según los cálculos de los analistas de Bankinter. 

El saldo cualitativo es el siguiente: baten expectativas el 84%, el 4% en línea y el restante 12% decepcionan. En el trimestre pasado (4T’25) el beneficio por acción aumentó un 14,1%, frente al 8,8% esperado.

Entre las compañías que publicarán esta semana sus cuentas destacan nombres como los de Autozone (martes), Marvell Technology, HP, Salesforce y Abercrombie & Fitch (miércoles), Costco, Dell Technologies, Best Buy y Autodesk (jueves), entre otras.

Ojo a los datos del PIB y el PCE

En la agenda macroeconómica de la semana, el informe de confianza del consumidor de la Conference Board que se publicará el martes proporcionará un contexto sobre el optimismo de los hogares en medio de las continuas incertidumbres geopolíticas y las preocupaciones inflacionarias. No obstante, el día grande será el jueves, día en que habrá un boom de datos económicos con la revisión del PIB del primer trimestre, el índice de precios PCE, los pedidos de bienes duraderos, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo y las ventas de viviendas nuevas. 

La revisión del PIB proporcionará una evaluación final del crecimiento económico del primer trimestre, con especial atención a las contribuciones del gasto de los consumidores, los patrones de inversión empresarial y el impacto de las perturbaciones geopolíticas en los niveles de actividad. La anterior estimación mostró un crecimiento anualizado del 2%, y cualquier revisión sustancial podría influir en la percepción sobre la trayectoria económica. 

La otra gran referencia es el índice de precios de gasto de consumo personal (PCE) de abril, que es bien sabido que es la referencia de inflación que vigila más de cerca la Reserva Federal, especialmente el dato subyacente. Los inversores analizarán al milímetro el informe para determinar si las presiones inflacionistas derivadas de la energía se están moderando o si se mantienen persistentemente elevadas. 

De momento, los analistas anticipan que el PCE general haya subido un 0,5% en abril frente a marzo (0,7% previo), con una tasa interanual del 3,9% (3,5% en marzo). Para el PCE subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía), el mercado anticipa una subida del 0,3% mensual (0,3% previo) y del 3,3% interanual (3,2% previo).