
Citigroup alcanzó en el primer trimestre un beneficio de 5.785 millones de dólares, o 3,06 dólares por acción, un 42% más que en el mismo período del año anterior. Los ingresos aumentaron un 14% hasta los 24.633 millones de dólares. Los analistas habían anticipado 2,65 dólares de ganancias y 23.550 millones de ingresos.
La división de mercados del banco fue un factor clave en el éxito del primer trimestre, con su división de renta fija, la más grande, registrando un aumento del 13% en los ingresos, hasta alcanzar los 5.200 millones de dólares, mientras que la división de renta variable experimentó un alza del 39%, hasta los 2.100 millones de dólares.

La banca de inversión se situó por debajo de las previsiones, si bien los ingresos aumentaron un 19% hasta los 1.300 millones. La unidad de servicios registró un aumento del 17% en los ingresos durante el trimestre, hasta los 6.100 millones de dólares. Las divisiones de gestión patrimonial y tarjetas de consumo en EEUU de Citi se reestructuraron ligeramente durante el trimestre y no alcanzaron las previsiones.
La rentabilidad sobre el capital común tangible (ROTCE) de Citigroup, un indicador de rentabilidad, se situó en el 13,1%, la más alta desde 2021 y por encima del objetivo de la firma de entre el 10% y el 11%.
La CEO, Jane Fraser, ha asegurado que el banco está en camino de alcanzar ese objetivo de ROTCE este año. Respecto a la reciente reestructuración de la firma, ha afirmado que “hemos entrado en la fase final de nuestras desinversiones y el 90% de nuestros programas de transformación se encuentran ahora en o cerca de nuestro objetivo”.

