Se espera una apertura en Wall Street alcista en un momento en donde parece que se empiezan a ver los destellos de una compensación en el resto del mercado del descalabro delas energéticas.

Volvemos a tener una situación muy polarizada en la apertura de Wall Street ya que la bajada de los precios del crudo sigue teniendo contra las cuerdas a todo el sector petrolífero del país, pero la otra cara de la moneda es un menor coste para prácticamente todo el mundo.

Si tuviésemos que ilustrar el beneficio de un crudo bajo, podríamos quedarnos perfectamente con el anuncio de Lufthansa de una reducción de la factura en combustible para este año con del 13%. Esto puede extrapolarse a todos los costes de transporte de absolutamente todo. Si este menor coste en general de absolutamente todo, lo unimos al efecto deflacionario del descenso del precio del crudo y que puede hacer que tanto la Reserva Federal como el Banco de Inglaterra retrasen sus intenciones de subir tipos, tenemos un entorno de crecimiento a menor coste todavía.
Las caídas del precio del crudo, tanto de referencia en EEUU como de referencia en Europa, otra vez han vuelto hoy por declaraciones desde los países que tienen la sartén por el mango, la Unión de Emiratos Árabes. En el día de hoy han hablado de forma bastante clara y han hecho referencia directa a todos los productores de petróleo que están fuera de la OPEP y les acusa de haberse lanzado al mercado de una manera descerebrada y producir sin tener en cuenta el crecimiento del mercado, que lo que ha hecho que el crudo descienda fuertemente. Además, sostienen que no van a cambiar la estrategia y que la manera de entrar de los países de la OPEP en el mercado, les va a salir caro.
Una vez más, debemos tener vigilando al spdr de energía porque se está acercando mucho a los niveles mínimos previos.

Por otro lado, en Europa tenemos a las minoristas como el súper sector más fuerte del día tras buenos datos de ventas en la temporada navideña de uno de los valores del sector más importantes en Alemania, lo que ha hecho que los mismos en Reino Unido, sigan la estela.

Al mismo tiempo que siguen bajando los precios del crudo, seguimos teniendo lecturas de inflación más bajas de lo esperado en Reino Unido, precios mayoristas también peores de lo esperado en Alemania y, en definitiva, una retahíla de datos macro que siguen apuntando a presiones deflacionarias y que al mismo tiempo presionan al Banco Central Europeo para hacer algo el jueves de la semana que viene.

Con respecto a la situación política en la zona euro, las cosas están algo más tranquilas porque todos los políticos están echando el resto para asegurar a los inversores que gane quien gane no va a salir Grecia del euro porque la moneda única es irreversible.

Por lo tanto, tenemos una amalgama de circunstancias que está gustando mucho a los inversores en Europa y que se espera que en Wall Street se siga la misma tendencia, aunque hoy no tenemos datos macro realmente significativos.

Para ilustrar cómo está la moral dentro del mercado norteamericano, hoy hemos conocido que el indicador de optimismo de las pequeñas y medianas empresas si ha ido a niveles no vistos en casi ocho años y medio, lo que sigue de cerca al comportamiento de la confianza del consumidor, dos pilares básicos para que la economía se encuentre con cierta firmeza, aunque la sombra del dato de creación de empleo de EEUU de diciembre sigue siendo muy alargada y nos separa de dar vueltas a los motivos por los que el crecimiento de los salarios sigue sin apostar por una sólida recuperación económica, pero dada la mayor fortaleza del dólar, esto se consigue aplacar un poco.