Se espera una apertura débil en EEEUU condicionada al miedo que se le tiene a que Donald Trump tarde en conceder al mercado aquello que aplaudió tras las elecciones.
 
Comenzamos la semana posterior al dato de empleo de Estados Unidos y eso ofrecerá una sombra bastante larga que nos va a condicionar a todos porque suele ser muy floja en otros datos macroeconómicos, lo que deja los focos a otros factores como por ejemplo las consecuencias de la política de la Casa Blanca.

Hoy no tenemos datos macroeconómicos importantes y los puntos de atención que sobresalen por encima del resto son de bastante calado a todos los niveles.

En el plano de corto plazo, la temporada de resultados que sigue su curso y hoy hemos conocido los siguientes:

- Hasbro presentó no resultados de beneficios por acción del último trimestre de 2016 de 1,52 dólares, por encima de lo esperado que era bajar a 1,27 dólares y también por encima de los del año pasado que fueron 1,39 $. Ajustados son 1,64 dólares.

Las ventas se sitúan en 1630 millones de dólares, subiendo desde los 1470 del año pasado, por encima de lo esperado.

El mercado se toma bien las cifras y la recompensa con un incremento del precio de la acción en preapertura.

- Lowe’s presenta unos resultados con unos beneficios de 0,79 $, dando la vuelta a las pérdidas de -0,58 $ que tuvo el año pasado y además por encima de lo esperado que eran 0,63 $.

Las ventas se sitúan en 3340 millones de dólares, un pequeño incremento del 0,2%.

- Tyson Foods presentó no resultados de 1,59 dólares, por encima de lo esperado que eran 1,26 $ y subiendo desde los 1,15 dólares del mismo período del año pasado.
Las ventas suben ligeramente desde los 9150 y 2 millones de dólares hasta los 9182 $, mejor de lo esperado que era un descenso por debajo las cifras del año pasado.
El mercado recompensa con subidas en el fuera de horas los resultados.

Los puntos más interesantes, sin ninguna duda, están situados todos en el medio y largo plazo. En el epicentro de ambos factores sigue estando el posible abanico de consecuencias que tiene la política de Estados Unidos.

No paran de salir análisis de bancos importantes diciendo y advirtiendo que hubo demasiada apuesta por parte del mercado hacia las realidades que iba a firmar el nuevo presidente de los Estados Unidos, ese famoso disparo alcista que vimos después de las elecciones norteamericanas. Sin embargo, las más esperadas por el mercado todavía no ha llegado pero sí ha llegado otras que son claramente dañinas para la economía del país. La rebaja de los impuestos y las inversiones en infraestructuras son los dos puntos claves que todo el mundo ha marcado como los detonantes de un mayor crecimiento y creación de puestos de trabajo, pero todavía no han llegado. Sin embargo, las que sí han llegado son medidas que pueden alterar todo el equilibrio comercial del planeta porque Alemania ya ha dicho que si Estados Unidos impone aranceles para castigar los productos que se fabrican en el exterior e importados a su país, debería hacerse una aproximación multilateral a este efecto, lo que abre la puerta a una guerra comercial muy importante que acabaría con dejar a Estados Unidos en una esquina del mapa y darle el protagonismo del comercio mundial a China.
Por lo tanto, si se retrasa mucho la aplicación de las dos medidas estrella de la administración Trump, podemos entrar en una espiral de pesimismo por parte de los inversores que amenaza con hacer descarrilar a los mercados.

El mismo afecto, el hacer descarrilar a los mercados, no sólo está dentro de Estados Unidos, sino que está también presente durante todo 2017 en Europa. Como ya sabrán, las elecciones francesas se están poniendo muy calientes y todo hace pensar que otra vez el partido de ultraderecha de Le Pen podría alcanzar la segunda rota y además ser el más votado en la primera. Nadie cree que pueda ganar las elecciones, pero como tampoco Reino Unido iba a salir de la Unión Europea y tampoco Donald Trump iba a ganar las elecciones de Estados Unidos, pues nadie se lo cree. Hay que tener en cuenta que los franceses históricamente han jugado con la ultraderecha para mandar mensajes a los gobiernos actuales utilizándolos como comodín o llamada de atención, pues se le puede votar en una primera ronda pero después de forma masiva se deja de hacerlo en segunda ronda, como haciendo ver qué necesitan algo de sus políticas pero ni locos van a votarlas… pero el miedo reside en que esta vez también sí se han los más votados en segunda ronda.

El miedo aparece claramente en el mercado secundario de deuda en Europa, donde Alemania baja los tipos otra vez pero sin embargo en toda la periferia aumentan incluido Francia, por lo que volvemos a estar en una situación parecida a la que tuvimos en la crisis de deuda reciente, todo el mundo pendiente de los diferenciales.

En el apartado técnico nos vamos a quedar con la situación del Dow Jones de industriales y también del Dow Jones de transportes, pues las divergencias entre ambos suelen tener consecuencias en el medio plazo. Si se fijan, el Dow Jones de transportes tiene una marcada resistencia la zona de los 9500: con una también marcada divergencia bajista en el RSI. El soporte de los 9000 puntos parece que está aguantando de momento y debemos estar atentos a lo que pueda pasar, ya que nos encontramos entre una posible lateralidad o también un doble techo. El RSI del de transportes puede darnos algo más de información si consiguiera romper la tendencia y hacernos buscar otra vez la zona de máximos, pero si no lo hace, la divergencia aumentaría y el soporte sería más clave todavía.

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Luis Javier Diez.