
Berkshire Hathaway
Añadir Estrategias de Inversión en Google
El hasta ahora vehículo inversor de Warren Buffet y que ahora dirige Greg Abel tiene en sus acciones de clase B a la compañía con más capitalización mundial fuera del universo de las tecnológicas. Sus acciones tienen menos derechos que las todopoderosas y cotizadas de clase A, pero siguen siendo una gran fuerza en el mercado que supera los 1,076 billones de dólares como la décimo cuarta más valiosa a nivel mundial.
Además de la salida de la presidencia de Buffet, en una transición que los expertos del mercado, tras dejar de ser el consejero delegado de la compañía consideran que será larga y de dejar ahora la presidencia en manos de su hijo Howard, una de sus mayores operaciones recientes ha pasado por su apuesta decidida por la IA de la mano de Alphabet-A
La captación de capital de Google el pasado mes de junio pasaba porque el 12,5% de los 80.000 millones de dólares que esperaba captar para sus inversiones en la IA, es decir, 10.000 millones los aportaría Berkshire mediante una colocación privada de acciones A y C de la compañía y evitando una disolución de su participación en la Big Tech.

Todo ello mientras el vehículo inversor acaba de apostar por Lennar una de las mayores empresas de construcción y venta de viviendas unifamiliares en Estados Unidos. De hecho, ha invertido casi 136,4 millones de euros en septiembre, con una posición que supera el 10%, para una compañía que el mercado cree claramente infravalorada en el mercado.
Y lo que le espera al valor, la potencialidad de superar los 2 billones de dólares como comentan desde The Motley Fool.
Eli Lilly
Llegó más tarde, pero la farma estadounidense le está ganando a Novo Nordisk la batalla de la obesidad, la conocida como pandemia del siglo XXI. La semana pasada volvían a tirarse los trastos a la cabeza: la danesa defiende Ozempic indicando que presenta menor riesgo de episodios cardiovasculares frente a Mounjaro de la americana.
La respuesta de Eli Lilly hace una semana fue señalar que su medicamente Zepbound produce una mayor pérdida de peso que Wegovy de la compañía europea. En medio de esa batalla la estadounidense se ha convertido en la décimo quinta empresa más capitalizada del mundo con 1,056 billones de dólares como valor de mercado.
Y sobre todo, más allá de convertirse en ambas en némesis de la otra, la competitividad y buenos resultados de los futuros medicamentos, la próxima generación para luchar contra la obesidad, de diabetes y de apnea del sueño. Con Retatrutida esperan alcanzar hasta 25.000 millones de dólares de ventas anuales e incluso, ya cuenta con un mercado negro de ventas, aunque todavía está en desarrollo, con ensayos clínicos de fase 3.

Un valor que ahora mismo tiene un potencial medio, según Reuters, del 10,3% con consejo de compra, y precio objetivo de 1.306 dólares por acción. Entre las individuales, Wells Fargo que sobrepondera el valor con PO de 1.330 dólares y potencial del 12,26%, mientras TD Cowen califica de compra sus acciones, con precio objetivo de 1.250 dólares y 5,5% de posible recorrido alcista para el valor.
JP Morgan Chase
Los bancos estadounidenses, ante las potenciales salidas de grandes valores a bolsa se preparan para ello, mientras tratan de equilibrar el potencial ciclo de subidas de tipos iniciado por la Fed y una inflación que puede repercutir en el consumo y el aumento de los gastos corporativos, incidiendo en última instancia, en la economía americana para su perjuicio.
Pero a finales del pasado mes de septiembre, las caídas en bolsa han venido de la mano de la competencia derivada de Muse, el agente de IA de Meta (Facebook)que puede revolucionar el sector. Sobre todo en lo referente a las posibilidades relativas a los sistemas de pago y de comercio electrónico. Y abre una incógnita por el camino: si este tipo de ayudas de la inteligencia artificial podrían acabar con lo que conocemos como intermediarios financieros tradicionales.

Pero el banco que dirige el carismático Jamie Dimon, uno de los más reputados, sino el que más, CEOs de Wall Street, ya ha empezado a moverse en un terreno en el que se juega buena parte de su futuro. Por un lado, en sus contactos con Nvidia con el que potencialmente puede desarrollar herramientas de seguridad compartida y de código abierto para las agentes de la IA.
Un posicionamiento que ayuda de forma significativa, ya que las inversiones de JPMorgan en esta materia ascienden a 19.800 millones de dólares, en materia tecnológica, solo para este año.
La parte más positiva se podría alcanzar, en la esperada presentación de sus resultados el próximo 13 de octubre y la potencial mejora de sus ingresos por comisiones de banca de inversión y de mercados, con un porcentaje medio-alto de doble dígito, tal y como indicaban en una conferencia de Barclays, hace unos días desde la entidad. Y van más allá indicando que están experimentando una fortaleza generalizada en todos los productos y en las geografías en las que operan.

